Johnny Cajina Guillén
Decenas de personas de diferentes rincones de Nicaragua, entre dirigentes, brigadistas y alfabetizados, se dieron cita el fin de semana en Managua para iniciar los festejos de un aniversario más de la Cruzada Nacional de Alfabetización (CNA), realizada en 1980.
Al evento asistieron personalidades que fueron piezas clave en la CNA, como el doctor Juan Bautista Arríen, ex director general de Planificación del Ministerio de Educación y actual representante de la UNESCO en nuestro país, quien fue ovacionado por los asistentes y recibió un reconocimiento por su labor.
Arríen hizo hincapié en las características especiales de la CNA, que le valieron a Nicaragua un total de seis distinciones de parte de la UNESCO (Organismo de Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura) durante la década del 80, cuando se logró reducir el analfabetismo del 50.35 al 12.96 por ciento.
“El pueblo se llenó de educación y la educación se llenó de pueblo. La CNA se constituyó en la mayor expresión de unidad vivida durante los casi 50 años de labor por la educación nicaragüense. Es un hecho histórico que aún no concluye y debe continuar”, aseveró Arríen.
LOS 25 AÑOS
La actividad, realizada en el Auditorio Miguel Larreynaga de la Alcaldía de Managua y en la que se recordó con un minuto de aplausos a los 59 brigadistas que perdieron la vida en diferentes circunstancias, sirvió además para preparar desde ahora los festejos del año próximo.
El Comité Pro-celebración del 25 aniversario es coordinado por Roberto Sáenz, ex viceministro de Educación y ex director técnico organizativo de la CNA, quien solicitó el apoyo de todos los ex brigadistas para rescatar en lo posible la memoria y nombres de todos los alfabetizadores, lo cual estaba recogido en una serie de diarios y documentos que han sido extraviados.
Una de las asistentes fue Rosa Sicaria Espinoza Umanzor, mujer campesina de 73 años, quien llegó desde la comunidad de Ducualí, departamento de Madriz. “Me alfabeticé en Motolina, Pueblo Nuevo, durante la Cruzada. Ya no soy una persona sencilla porque ahora leo y puedo escribir mi nombre”, dijo a LA PRENSA .
También asistió Manuel Salvador Vivas, el primer alfabetizado del país. Él es oriundo de Nandasmo y asegura que aprender en la Alfabetización le cambió radicalmente la vida. Ambos fueron parte de los 406 mil nicaragüenses alfabetizados por más de 95 mil jóvenes brigadistas que voluntariamente formaron el Ejército Popular de Alfabetización, EPA.