Emilio Zambrana CORRESPONSAL/GRANADA
Más de 20 mil usuarios del servicio de agua potable de la ciudad de Granada están sufriendo la peor crisis registrada en los últimos años, pues no reciben normalmente el vital líquido, lo que ha provocado la grita de los granadinos.
“Me fui a pagar un recibo de agua y como siempre me salió más caro y eso que en los últimos 15 días llega una hora diario… sólo falta que me cobren el agua de lluvia”, dijo resentida Lidia Camila Quesada, quien habita en el sector del barrio Campo de Aterrizaje, una de las zonas donde es más crítico el abastecimiento agua potable en Granada.
El barrio ubicado en el kilómetro 45, carretera Granada-Masaya y sectores aledaños a esa zona ya no soportan los cortes de agua “y Enacal no da respuesta alguna”, señaló el joven Ernesto Zamora, quien habita en ese populoso sector de la ciudad.
El daño es mayor, pues en la zona del Hospital Amistad Japón-Nicaragua está desabastecida y las autoridades de Enacal no dan respuesta alguna. LA PRENSA intentó por enésima vez hablar con el delegado de Enacal en Granada, señor Alberto Arévalo y como siempre, no obtuvimos respuestas. Tampoco ninguno de los técnicos está autorizado a hablar.
PIDEN PERFORACIÓN DE POZO
Inclusive, el ministro de Salud, doctor José Antonio Alvarado, le envió una carta al director ejecutivo de Enacal, ingeniero Luis Debayle para perforar un pozo en el hospital y aún no “hemos recibido respuesta”, dijo Anielka García, divulgadora del centro hospitalario.
No obstante, funcionarios de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), sostienen que la crisis es provocada por el excesivo consumo de los usuarios que se registra principalmente en la época de verano, aunque reconocen que el sistema de acueductos dificulta el abastecimiento en la llamada parte alta de Granada que comprende la zona del barrio Campo de Aterrizaje y el sector de la entrada a la Gran Sultana.
HORAS CRÍTICAS
De acuerdo a varios pobladores consultados por LA PRENSA, en las últimas tres semanas el servicio de agua potable “está insoportable, los grifos no emanan agua diariamente y cuando llega el agua es apenas dos horas”, señaló Roberto González. Indicó que las horas críticas se registran cuando la población demanda un mayor consumo, “sobre todo por la mañana”, agregó.
“De nada sirve quejarse porque Enacal no resuelve este problema, pero cobra los recibos puntualmente y cada día más altos. Al paso que vamos en diciembre pagaremos tres veces más los recibos”, apuntó. Muchos hogares granadinos recurren a carretoneros o camionetas para abastecerse. En nuestro recorrido por la ciudad, principalmente en la zona crítica que es la parte alta, Germán Avilés transportaba en un pequeño carretón un balde de agua para uno de los hogares del Campo de Aterrizaje.
Pero también el centro de Granada sufre la escasez parcial del vital líquido. “Muy pocas veces se va el agua… pero cuando se va en toda la ciudad, las casas del centro tienen un pésimo servicio”, añadió la señora Quesada.
Los propietarios de hoteles y restaurantes están empezando a quejarse. “Es cierto que el flujo de agua disminuye pero quién nos asegura que un día éstos se va el agua en el centro Histórico sin previo aviso… y si no hemos recogido agua, el turismo puede salir afectado”, dijo Orlando Galeano, propietario del hostal El Ángel.
La mayoría de los granadinos abordados por LA PRENSA resienten que Enacal no informe sobre las crisis que se registran y no tomen medidas para que los usuarios más afectados tengan derecho al servicio de agua.