Gerald Hernández
No importa el nivel de beisbol, Jimmy González es un natural bateador de 300 puntos.
Lo demostró en las Ligas Menores con los Dodgers, aquí se excedió con una temporada récord de 405 puntos el año pasado, en el cual también tronó con la Selección y en estos momentos está repartiendo palo en la Liga Profesional del Norte de Sonora, en México.
Jimmy registra un alucinante promedio de 487 puntos como primer bate y tercera base de los Rojos de Caborca, que están peleando el cuarto lugar para avanzar a los play offs.
“Si nos eliminan, regreso a Nicaragua en dos semanas, si no vuelvo hasta septiembre”, señala Jimmy, quien estuvo de 5-4 el martes ante Agua Prieta y en total lleva 19 hits en 39 turnos.
“Esta es una liga bien fuerte. Aquí hay jugadores de todos los niveles. Por ejemplo, aquí están jugando ex grandes ligas como Jesús Malavé y conocidos peloteros del Caribe como el lanzador venezolano Beiker Graterol, que se lo recomendé a los directivos del Chinandega para que juegue en Nicaragua. Este tipo está sobrado aquí”, agrega.
Así como Graterol ha sido de valiosa ayuda para los Rojos con balance de 5 y 0, Jimmy también ha llegado a meterle velocidad y pimienta a este club, que marcha en quinto lugar a un juego de Nogales.
OTRO TÍTULO
Jimmy recibió con agrado en México su notificación de campeón bate en la Copa Nicaragua, con un promedio de 489, debido a 23 hits en 47 turnos al bate.
“Me alegra mucho saber que fui el campeón de bateo. Yo creía que me iban a sacar de la lista por los pocos turnos, pero como se cortó el torneo entonces me favoreció y es otro estímulo para mí”, reveló Jimmy, a quien le han asegurado que lo volverán a contratar para la próxima temporada.