Silvia González SilesCORRESPONSAL/JINOTEGA
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Feligreses exhortan a deponer diferencia
Silvia González Siles
CORRESPONSAL/JINOTEGA
Descontento, inconformidades entre otras, son las reacciones de parte de la feligresía católica de Jinotega, alrededor de traslados inesperados a lo interno de la jerarquía de la Iglesia Católica de Jinotega.
Se rumora la amenaza de traslado del padre Douglas Araica hacia el municipio de San Sebastián de Yalí.
Por parte de la feligresía, Armando José Palacios, prestigioso abogado jinotegano, exhortó a la reconciliación: “No es correcto que haya pugna entre los sacerdotes porque creo que empaña la fe y el prestigio de la Iglesia”, dijo.
Agregó que si bien es cierto que el padre Douglas Araica es muy querido y apreciado por la feligresía, por el bien de la Iglesia es necesario cumpla con los votos de obediencia, pobreza y castidad que manda la Iglesia.
OBEDIENCIA PARA EL OBISPO
Por su parte, Jairo Fajardo López, alcalde del municipio de Jinotega, dijo a LA PRENSA, que como católico jinotegano se debe respetar la decisión de la máxima autoridad, quien en este caso es el obispo Pedro Lisímaco Vílchez.
“Este tema es muy delicado y no podría decir más que por el bien de Jinotega se deben bajar los ánimos. Además los pastores de la Iglesia deben dar el ejemplo y creemos que esto viene a crear malestar en el ciudadano”, señaló.
En tanto, el director de Caritas Diocesana de Jinotega, Tirso Zeas Chavarría, manifestó sentirse sorprendido por todo lo que está ocurriendo. “El Obispo es una autoridad y una autoridad eclesiástica para todo el departamento de Jinotega”, dijo.
Agrega: “También hay que respetar mucho al padre Douglas, reconociendo su trabajo durante sus 32 años de sacerdocio. Sin embargo dijo que cada quien escribe su propia historia y su comportamiento y proceder y como guía espiritual debe tomar en cuenta ese valor y compromiso que tienen con la Iglesia, al confirmar cada año su obediencia con el obispo.
“Pienso que debe acatar la orden de su superior, quien en este caso es el señor Obispo y creo que nosotros que promovemos la paz y respeto dentro de la Iglesia como feligreses, debemos respetar las decisiones del Obispo y el párroco o vicario, si es trasladado cumplir con eso, porque si hay alguna persona que pretende hacer algún movimiento tiene que recapacitar porque el daño no se lo hacen ellos o al sacerdote sino a la Iglesia”, finalizó.
Sin embargo, existe otra buena cantidad de personas que no piensan lo mismo, pues no están de acuerdo con esta decisión, ya que temen que esto vaya a afectar la salud del padre Douglas Araica Zeledón, quien a sus 58 años está un poco delicado.
NO ES REBELDÍA
No obstante, el padre Douglas Araica reaccionó y dijo no quererse ir al municipio de Yalí, no obedecía a una rebeldía, sino a la mala intención que hay alrededor de esta situación. “En el municipio de Yalí ya hay dos párrocos y creo que no es conveniente que yo llegue a desplazarlos donde ellos están haciendo un buen trabajo”, puntualizó.