- Gobierno costarricense decretó tres días de duelo nacional, muestras de solidaridad y dolor se hicieron presente en la Embajada de Chile en Costa Rica
Josué BravoCorresponsal en Costa Rica
Las indagaciones refuerzan la versión inicial que indicaba que el policía costarricense, Orlando Jiménez, secuestró la Embajada de Chile en San José, asesinó a tres de sus funcionarios y luego se suicidó, debido a su enojo por el anuncio de que sería trasladado de puesto.
El ministro de Seguridad, Rogelio Ramos, explicó que la Embajada de Chile había solicitado que la Policía cambiara a Jiménez de su puesto de trabajo, quien resguardaba esa sede diplomática desde hace cinco años.
Ramos agregó que el jefe policial de San Pedro, San José, le había llamado para informarle que Jiménez iba a ser trasladado a otra función, a pedido del primer secretario de la representación diplomática, Roberto Nieto.
“Es algo que consideramos normal, no se aduce en ese momento una razón propia de falta en la función de esa persona, sino sencillamente que les parecía conveniente hacer un cambio”, dijo Ramos.
Por su parte, el administrador de la Embajada chilena, Jesús Abarca, explicó que un compañero del policía le comentó que había estado conversando con Orlando por la mañana del martes, quien le había manifestado su descontento por el traslado.
“¿Vio lo que pasó? Me trasladaron de la Embajada. ‘Me siento molesto con Roberto y con Cristián —dos de los fallecidos— y me duele, porque yo quiero mucho a esta Embajada’, le habría comentado Orlando a su amigo policía”, explicó Abarca entre llantos.
Explicó que sin saber, él mismo fue quien le abrió la puerta al policía para que realizara su cometido.
“Entré con el cónsul, salí luego, y en la verja llegó el policía y me preguntó por don Cristian (el cónsul fallecido), yo le dije sí, sí, pase, y le abrí la puerta, porque ellos son de confianza, entran a tomar café”, explica el administrador.
“Salí al súper, a unos 50 metros de la Embajada, luego se escuchó como un disparo, pero por mi mente no pasó que hubiera sido en la Embajada. Seguí y a los tres minutos cuando iba a entrar a la Embajada, un lava-carros me dijo que no entrara, porque don Orlando se volvió loco y está disparando balazos allá dentro”, agrega.
En tanto, el nicaragüense, Pablo Cuadra, quien labora de guarda privado en la zona, recordó la forma en que el policía disparaba dentro del recinto.
“Fui a dejar a la Embajada una caja de vino, porque había una actividad. Salía, y al caminar unos 20 metros en la calle, escuché dos disparos y regresé a ver. Vi que don Orlando en ese momento estaba disparando en un oficina y pateaba la puerta pero no pudo tener acceso. Fui a llamar a un policía y cuando llegó, don Orlando le dijo que se retirara porque si no le iba a pasar lo mismo”, dijo.
Versiones policiales indicaron que el secuestro fue a eso de las 3:40 del martes, quedando atrapados siete funcionarios, entre ellos la nicaragüense Jeannet Aguilar, quien salió ilesa.
Aparentemente la nicaragüense se encontraba en una oficina junto a otras personas más, donde se escondieron para evitar ser vistos por el policía, pese a su intento por abrirla a disparos y patadas.
Luego de intentar dialogar con Jiménez, la Policía decidió ingresar a eso de las nueve de la noche a la Embajada, dándose con la sorpresa de los fallecidos.
Fallecieron el cónsul Cristian Yussef, el primer secretario Roberto Nieto, y Rocío Sariego, secretaria del agregado cultural. El policía luego se suicidó.
La Cruz Roja indicó que los funcionarios fallecieron cuatro horas antes que Orlando, a causa de disparos en el tórax, y que el policía se disparó en la barbilla.
El Gobierno de Costa Rica declaró tres días de duelo nacional por la muerte de los diplomáticos.
DUELO EN CHILE
El presidente Abel Pacheco se mostró «dolido y consternado» por la matanza, y decretó tres días de duelo nacional y anunció para las 6:00 p.m. una misa de Estado en la Catedral metropolitana, para honrar a los fallecidos.
«Mi dolor es grande, estas cosas me afligen mucho y que pasen con una nación tan querida como Chile, pues me duele aún más», manifestó el presidente Abel Pacheco, quien ofreció una conferencia de prensa en compañía del ministro de Seguridad, Rogelio Ramos.
Pacheco dijo que era «imposible» prever lo que ocurriría, porque el policía Orlando Jiménez, autor de la masacre, era un «ciudadano ejemplar» que probablemente llegó a sufrir una depresión o una psicosis que lo llevó a cometer el crimen.
En Santiago, el presidente Ricardo Lagos decretó este miércoles dos días de duelo oficial por los tres diplomáticos asesinados.
CRISIS SE MANEJÓ ADECUADAMENTE
El Fiscal General de Costa Rica, Francisco D’Alanesse, aseguró que la crisis en la Embajada de Chile en San José, se manejó de acuerdo con los procedimientos recomendados y en total coordinación con las autoridades chilenas.