Uso sostenible de recursos marinos renovables

Naohito Watanabe

La población total del mundo actual, de seis billones, se ha estado incrementando cada año en 90 millones y en 2050 llegará a casi 10 billones y se prevé la escasez de abastecimiento de carne bovina, según lo indican organizaciones internacionales de alimentos. En esta situación, el control de los recursos marinos renovables de la manera sostenible será de urgente necesidad para la humanidad.

Las ballenas consumen 500 millones de toneladas métricas de recursos marinos al año, tales como sardinas, bacalaos, calamares, etc. Cinco veces más de lo que consume la humanidad. Si no se investiga científicamente la situación de las ballenas y no se controla apropiadamente esta especie renovable, afectaría al ecosistema marino y por ende a la seguridad alimentaria del mundo.

La convención internacional de regulación de la caza ballenera entrada en vigor en 1948, estipula en su preámbulo el propósito de proveer la conservación apropiada de la reserva de este cetáceo y así hacer posible el desarrollo de la industria ballenera.

De acuerdo con el artículo 8 de esta convención que permite la caza ballenera para fines científicos y desde el punto de vista del uso sostenible de recursos marinos, Japón ha realizado la caza de la ballena de especie mink (440 mink cada año) con el objetivo de recoger los datos científicos indispensables para la preservación y manejo de la ballena desde 1987 en el Mar Antártico.

Y se conoció que la reserva de especie mink alcanzó a 761,000 en 1990 y cada año su número crece en cuatro por ciento, por lo que la especie mink no está en el estado de extinción, más bien está en la sobrepoblación. El número de la caza científica de mink por Japón representa apenas 0.06 por ciento de la reserva total de mink en el Mar Antártico.

Japón tradicionalmente ha tomado casi 85 por ciento de sus necesidades de proteínas del mar. Esta diversidad cultural tiene que respetarse de igual manera que el mundo occidental cuenta con las proteínas de los animales terrestres.

Deseo aclarar que la acusación de ambientalistas de que “Japón compra votos a cambio de la cooperación japonesa”, publicadas en el Diario LA PRENSA del 21 y 22 de este mes (de julio), es totalmente falsa.

Japón realiza la cooperación económica con su propia filosofía y principio bien definido y es totalmente independiente de la cuestión ballenera.

Japón ha realizado la cooperación a todos los países necesitados, incluso los países miembros en contra de la caza ballenera científica de la comisión internacional ballenera, tales como: Brasil, México, Argentina, Perú y los países no miembros de dicha comisión tales como: Honduras, El Salvador, Bolivia, etc.

Debe tomarse decisiones sobre la base de las informaciones científicas, no de factores políticos y emocionales.

Para Nicaragua, Japón ha realizado la cooperación desde 1990 como el principal donante y desde el huracán Mitch de 1998 se aumentó la cooperación. El Gobierno de Japón tiene la firme voluntad de seguir contribuyendo en el desarrollo de la amiga nación Nicaragua, con la que nos une la tradicional relación de amistad.

En el año 2005 se celebra el 70 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Nicaragua y Japón. Japón continuará, sin vacilación, la cooperación económica para Nicaragua hasta que este país logre su despegue económico, como Japón lo logró con la ayuda y solidaridad ofrecida por la comunidad internacional en la época difícil de la posguerra.

El autor es consejero de la Embajada de Japón

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