- Obreros denuncian irregularidades en pago de vacaciones, horas extras y malas condiciones laborales
Johnny Cajina Guillén
Más de 600 obreros de la textilera Chen Yong, empresa adscrita al sistema de Zonas Francas, se encuentran en huelga desde el pasado jueves, en protesta por irregularidades en el pago de vacaciones y horas extras, sumado al maltrato y a las pésimas condiciones laborales, según denunciaron los trabajadores.
LA PRENSA intentó obtener la versión de la Chen Yong, por medio Fátima Solórzano, encargada de Recursos Humanos, pero los vigilantes de esa empresa se negaron a comunicarla. En tanto, en el Mitrab, la inspectora departamental del sector agroindustrial, María del Carmen Peña, dijo que hasta hoy brindará un informe del caso.
Ayer por la mañana se presentaron a la fábrica, ubicada en las cercanías del puente La Fanisa, el inspector del Ministerio del Trabajo (Mitrab), Mario Morales, así como el secretario de organización de la Federación Textil, Arlin Bobadilla, quienes pretendían formar parte en alguna negociación.
No obstante, hasta el mediodía, el conflicto parecía no llegar a buen término, en vista de que la patronal se negaba a negociar con los representantes elegidos por los trabajadores.
“El señor Wang, el dueño de la fábrica, quiere negociar sólo con las personas de su agrado. Él no quiere a nuestros representantes porque sabe que no los puede manipular”, dijo una de las obreras que por temor a represalias pidió omitir su nombre.
Otra de las obreras, que también se negó a identificarse, explicó que el problema se originó cuando recibieron el pago de sus vacaciones y se percataron que la empresa había descontado todos los días no laborados por razones médicas. “Aquí no nos aceptan ningún tipo de subsidio ni constancia médica, entonces nos quitan el séptimo día y el colmo es que el chinito (el señor Wang) dice que no reconoce los días 31 de cada mes”, explicó.
Por su parte, Arlin Bobadilla, aseguró que el conflicto se agravaba aún más porque los dueños de la empresa, que elabora pantalones, pretendían que “los obreros trabajaran un día gratis para supuestamente compensar el trabajo perdido del pasado viernes, sin embargo, los huelguistas dicen que fue el mismo propietario quien no dejó entrar ese día a los trabajadores y desde un día antes les dijo: mañana closed (cerrado)”.