- Levantan muro bajo el argumento de brindar mayor seguridad a los visitantes del Centro Cultural Managua
Johnny Cajina Guillén
Las autoridades del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) mandaron a construir un muro de concreto que en los próximos días terminará por obstruir el libre paso peatonal sobre la vieja Avenida Roosevelt de Managua, bajo el argumento de brindar mayor seguridad a los visitantes del Centro Cultural Managua y negocios aledaños.
Bayardo Martínez, director del Centro Cultural Managua, dependencia adscrita al INC, aseguró a LA PRENSA que el muro fue aprobado por el alcalde Herty Lewites durante una reunión que sostuvo en marzo pasado con las autoridades de Cultura.
“El objetivo del muro es proporcionar más seguridad a los estudiantes y visitantes del centro, porque la vigilancia no es suficiente para tantos delincuentes y vagos que deambulan por el sector”, señaló el funcionario, quien mencionó a la ingeniera María Teresa Rocha, delegada de Urbanismo en el Distrito Cuatro, como la persona que dio el permiso para llevar a cabo la obra. LA PRENSA intentó comunicarse con la señora Rocha en horas de la tarde, pero esto no fue posible.
NADIE SABE, NADIE SUPO
No obstante, en la Dirección General de Urbanismo de la municipalidad nadie estaba enterado del asunto.
“Vamos a investigar el caso para ver de qué se trata… nadie puede impedir la libre circulación peatonal o vehicular en una vía pública”, dijo el arquitecto Leonardo Icaza, director interino de esa oficina.
Ni el propio alcalde de Managua Herty Lewites, quien ayer supervisaba la construcción de una improvisada tarima en el parque de Las Madres, dijo estar enterado del asunto, aunque al hacer memoria, recordó que la construcción del muro posiblemente se deba a los altos niveles de delincuencia en el sector.
“Puede ser que el señor alcalde lo haya dicho en algún momento, pero hay que verificar si existe un documento escrito en el que la municipalidad autorice expresamente esa construcción. De momento se mandará a detener esa obra”, aseguró Icaza.
El argumento de la seguridad, según Icaza, es muy relativo porque el Centro Cultural debe velar por la seguridad de la puerta del edificio hacia adentro y para eso están los vigilantes. No se puede violar la libre circulación de las personas en una vía pública”, insistió.