Luis Rodríguez
Toda persona que por figurar en política a un alto nivel es instrumento para dañar a otros, no piensa que le rebanarán la cabeza cuando ya sus servicios no sean útiles al dictador.
Esto lo digo por quienes fueron instrumentos de dictadores como Hitler y Stalin, que terminaron acusados de traidores y eliminados. Pero esto se aplica también a Nicaragua. La única salida para el bienestar de nuestro país es institucionalizar la justicia y la democracia.