Roberto Amador N.
Dos de los fundadores de la fuerza aérea de laContra (FDN) se unieron a los muchos otros que cayeron, cortadas sus alas por los SAM-7, cuando los aviones interceptores Siai Marchetti donados por el “compañero” Khadafi nos perseguían por los cielos nicaragüenses y nosotros volábamos en los viejos y nobles C-47, sin más armamento que el amor patrio.
A pesar de que nos doblaban en velocidad y maniobrabilidad nunca nos pudieron derribar. A aquellas viejas águilas sólo las alcanzó el tiempo, la edad inexorable, se rindieron al Creador y, por una extraña casualidad, miembros de la aviación civil nicaragüense murieron en El Salvador hasta donde habían ido a seguir su preparación académica.
Arnoldo Arana a un año de su partida le sigue Camilo (Camilín) González. ¡Honra a sus memorias y paz a sus restos! En mucho contribuyeron para la democratización de la Patria.