- MECD y Unicef impulsan el
Programa “Retorno a la alegría”
Arlen Pérez
Más de tres mil estudiantes se vieron afectados por el deslave del cerro Musún, en Río Blanco. El Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) trabaja en conjunto con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), para evitar que estos niños y adolescentes, además de perder sus pertenencias, pierdan también su año escolar.
“De los 30 centros escolares en Río Blanco, nueve han reanudado clases, siete están sirviendo de albergue y los demás están en observación porque fueron inundados y todavía no han terminado de ser limpiados o tienen bloqueadas las tuberías, es decir, no están en condiciones de ser puestos en funcionamiento”, explicó Vilma Rosa León York, viceministra de Educación.
Las pérdidas del MECD hacienden a más de 800 mil dólares, algunas de estas pérdidas son totales, como en el caso de las escuelas que deben reconstruirse totalmente.
“De todas las aulas del municipio hay que reparar cerca de 60, que albergan a cerca de 2,500 estudiantes, eso es la matrícula de estas aulas”, aseguró León York.
ATENCIÓN EMOCIONAL
Para lograr el regreso de estos estudiantes a las escuelas, el MECD y Unicef trabajan en el programa Retorno a la Alegría, a través del cual se ha capacitado a 55 maestros y 90 padres de familia y se está preparando un manual para comités de emergencia.
Antes de reincorporar a la escuela a los niños afectados, se está trabajando en mejorar su estado emocional. “En estos albergues todavía no comenzamos a dar clases porque los niños tienen que recuperar su estado anímico y no solamente los niños, también los padres de familia”, señaló León York.
Agregó que se adquirieron 10 carpas para impartir clases en un ambiente separado al del albergue, incluir dentro del programa Retorno a la Alegría temas más académicos y reanudar las clases.
Mencionó que el día de hoy un equipo técnico viajará a Río Blanco para hacer la división de los grupos y no afectar a los estudiantes con grupos muy grandes. Aseguró que esto no se había hecho, porque constantemente cambian las cifras de afectados.