Erick Useda Calonge
Me cuesta creer que el primer magistrado de la nación y todos sus ministros no sepan que la Constitución Política establece el Estado laico en Nicaragua. Pretender resucitar un obsoleto concordato no es sólo mostrar ignorancia sino también violar un precepto de la ley suprema de la nación ante lo cual debemos estar alertas. No hay que permitir que nuestros gobernantes sigan burlándose de las leyes. Hay que reclamar su estricto cumplimiento.