- Dirección de Investigaciones Económicas de la Policía Nacional será convocada para revisar supuestas anomalías
- Exportaciones nacionales de queso a El Salvador y Estados Unidos son analizadas con lupa
Gabriel Sánchez Campbell y Gustavo Ortega Campos
Aunque de momento ya fue resuelto el bloqueo comercial que El Salvador había impuesto a Nicaragua tras sospechar de anomalías en las exportaciones de queso a ese mercado centroamericano, el Gobierno local decidió abrir una investigación para llegar al fondo del asunto: Desenmascarar a los verdaderos responsables de estas fallas para evitar que los justos paguen por los pecadores, a como dice el refrán.
A mediados de junio El Salvador cerró las fronteras comerciales a las exportaciones de queso provenientes de Nicaragua porque detectó que empresas locales, aún no identificadas públicamente, supuestamente estaban introduciendo de forma anómala ese producto.
Esto provocó que todas las plantas certificadas para vender a ese mercado perdieran el derecho a introducirlo, lo cual provocó pérdidas valoradas en más de dos millones de dólares, en menos de una semana que se mantuvo esta situación.
De igual forma Estados Unidos rechazó un embarque de quesos por incumplimiento en las medidas sanitarias porque se sospecha que algunas empresas locales estaban empacando como suyos productos de otras plantas no certificadas por ese país.
Pero también los salvadoreños, según se conoce extraoficialmente, reexportaban los productos nicas hacia Estados Unidos como si fuesen productos nacionales, lo que ha dificultado más la situación.
Es por esto que ahora el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), empujará una investigación en coordinación con la Dirección de Investigaciones Económicas de la Policía Nacional para sentar un precedente que se sancione y castiguen a las empresas que incumplan con las normas internacionales acordadas y así evitar que las que cumplen con lo especificado no se vean afectadas.
De manera extraoficial se maneja que las dos empresas exportadoras de queso a las que se investigará porque falsificaron documentos y certificaron productos provenientes de otras cooperativas como que si ellas mismas los habían hecho, para ganar más dinero.
“De cualquier forma el hecho es muy grave porque la actuación de estas empresas locales deja en entre dicho la confianza que Nicaragua había ganado en los mercados salvadoreño y norteamericano. Lo que queremos es que quienes hicieron esto enmienden su actuar y con esto evitar que la imagen del país se siga deteriorando, porque no es posible que por una o dos empresas que hagan ésto, todos los productores y exportadores del sector se vean afectados”, según sostuvo Mario Arana, titular del Mific.
En tanto, José Augusto Navarro, ministro Agropecuario y Forestal, recordó que las autoridades salvadoreñas habían exigido calidad e inocuidad en los productos lácteos.
“La realidad es que muchas de nuestras queseras no quisieron adecuarse a esos requerimientos, se siguió exportando mucho queso a El Salvador, da la impresión que El Salvador a su vez reexportaba ese queso hacia los Estados Unidos pero ya se le cerró la entrada porque no tenía la inocuidad necesaria”, indicó Navarro.
A su juicio eso ha provocado que la demanda de queso nica por parte de El Salvador se vea reducida, además de la sobreproducción interna que enfrentan actualmente.
Dijo que mantienen comunicación permanente con sus homólogos salvadoreños para revisar estas situaciones.
“Se han encontrado que las plantas nicas estaban certificadas para exportar una cantidad indicada y en la realidad exportan hasta cuatro veces más, eso hizo que se detuvieran en junio las exportaciones”, apuntó.
Confirmó que el queso nica también enfrenta problemas para ingresar en Estados Unidos, “las autoridades sanitarias están llevando el caso muy de cerca”, aseguró.
Actualmente las exportaciones de quesos y quesillos de Nicaragua al mundo representan poco más de 20 millones de dólares anualmente, siendo los principales mercados el de El Salvador y Estados Unidos. De enero a marzo de este año se contabilizan más de siete millones de dólares de exportación de este producto al mercado internacional.
SOLUCIONADO
Según Omar García, encargado del departamento de Sanidad Animal del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), el problema con El Salvador ya fue solucionado porque las dudas que habían sobre la forma como se hacían las exportaciones locales a ese país.
El funcionario dijo que el problema que hubo con El Salvador es que a las autoridades de ese país les extrañó que empresas locales cuya capacidad era supuestamente de medianas exportaciones, de pronto estaban haciendo envíos que superaban su capacidad productiva.
“Pero eso se dio por los registros y censos que ellos tenían no se habían actualizado desde hace unos cuatro años, en algunos casos, entonces lo que hicimos en este ministerio es certificar que los volúmenes enviados correspondían a la capacidad productiva actual, ya que en los últimos años las plantas habían crecido y así se solucionó la situación”, expresó.
José Augusto Navarro, ministro Agropecuario y Forestal, dijo que funcionarios de alto nivel se encuentran en El Salvador para establecer por completo una solución al asunto.
EN CONTRA
Ariel Cajina, presidente de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), determinar si hubo o no incumplimiento de algunas normativas para vender queso a El Salvador es responsabilidad de las autoridades del vecino país y no de Nicaragua. “Estar haciendo este tipo de cosas es meterse en un plano meramente especulativo que no beneficia en nada las exportaciones y el comercio” y recomendó al Gobierno a que mejore los controles fronterizos.