Carol Munguía
La actitud parca y nerviosa de un transportista, que viajaba sin carga a El Salvador, fue lo que levantó sospechas de los agentes de un retén policial, que desmantelaron un fuerte cargamento de cocaína.
Un compartimiento secreto cubierto de material de vinil, ubicado entre los asientos del conductor del camión Freightlines, color blanco, placa 184-709, fue descubierto durante la inspección con 78 paquetes de polvo blanco, que en prueba de campo dio 43 paquetes positivos para cocaína.
El dueño y conductor del vehículo, Wilber Danilo Díaz García, de 38 años de edad y originario de Managua, cédula 001680866-0002F, no confesó nada. Envuelto en un mutismo absoluto dijo ser transportista de carga y que con mucho esfuerzo estaba terminando de pagar el furgón, con el que se dirigía a levantar una carga a El Salvador con destino final Guatemala.
Lacónicamente comentó que el vehículo fue sacado al crédito al señor Pablo Antonio Batres, pero no colaboró con el interrogatorio acerca de la reciente reparación e instalación de un depósito debajo del motor de la maquinaria de su propiedad.
“No se le sacó más información, más bien se le notó preocupado con las cifras de pesaje”, dijo el comisionado Erick Brenes Castro, Jefe de Auxilio Policial de Chinandega.
La técnica de investigación policial realizada desde la noche de jueves en el sector cercano a la comarca San Antonio, en Somotillo, jurisdicción norte de Chinandega, da cuenta que se le encontraron en un depósito debajo del motor, 78 paquetes de polvo blanco, que en prueba de campo dio 43 paquetes positivos para cocaína.
Muestras de los restantes 35 paquetes fueron enviadas al laboratorio de criminalística para determinar el tipo de sustancia alucinógena.
El movimiento migratorio de Díaz García, en el año 2004, refiere que vive en una vivienda cómoda, en las inmediaciones de la entrada de la colonia Primero de Mayo de Managua, y que constantemente realiza viajes hacia Panamá, Costa Rica y Guatemala.