Marcelo Jelen
El ejercicio del periodismo no debe ser objeto de un fuero judicial especial que lo juzgue con mayor dureza o benignidad. El periodista no debe estar por encima ni por debajo de la ley. El secreto profesional no es una excepción, pues se trata de un principio general reconocido no sólo al periodismo sino a otras actividades.
El caso del secreto periodístico presenta tres planos de análisis: el de los principios profesionales, el de la política y el de la tarea periodística en sí. En primer lugar, no me opongo a que un periodista viole alguna ley para obtener información de interés público. Pero eso no quiere decir que vaya a exigir su absolución si es descubierto: en ese caso, agua y ajo. Ser periodista no es un permiso para delinquir, aún en la búsqueda de noticias.
En segundo lugar, no me parece adecuado que una asociación de periodistas defienda públicamente a uno de los suyos por violar normas. Lo que corresponde a una violación de las normas es el castigo correspondiente. Tampoco es conveniente porque, ¿cómo considerará el público en el futuro las declaraciones de esa asociación de periodistas? Además, eventuales reclamos de castigo a delitos cometidos contra los periodistas perderían fuerza.
Montevideo