Julio Velásquez.

Presentan nueva tecnología para clorar el agua

Moisés Martínez La empresa Aquachlor se enfrenta hoy al reto de convencer al Gobierno, organismos no gubernamentales y distintos proyectos de cooperación internacional que su método para clorar el agua es la “panacea” para reducir notablemente los riesgos de epidemias en zonas rurales donde no existen sistemas de distribución de agua potable. La promesa que […]

Moisés Martínez

La empresa Aquachlor se enfrenta hoy al reto de convencer al Gobierno, organismos no gubernamentales y distintos proyectos de cooperación internacional que su método para clorar el agua es la “panacea” para reducir notablemente los riesgos de epidemias en zonas rurales donde no existen sistemas de distribución de agua potable.

La promesa que trae Aquachlor es la disponibilidad de un aparato que permite obtener cloro natural a través de un sistema que combina cargas eléctricas, sal, una solución química y agua.

Las bondades de dicho aparato serán presentadas hoy ante el Fondo Social de Emergencia (Fise), así como organismos que ejecutan proyectos en zonas rurales y representantes de las embajadas de aquellos países que también apoyan programas de cooperación en sitios donde el agua potable es algo anhelado por sus habitantes.

Aquachlor es la filial de una empresa estadounidense llamada Equipment & Systems Engineering Inc, cuyo representante en Nicaragua, Julio Velásquez, asegura ha proveído de este sistema a 44 países en los que existen problemas de acceso al agua potable.

SISTEMA NO MUY COSTOSO

Velásquez asegura que el sistema Aquachlor es una opción poco costosa y de fácil uso, el cual disminuye los riesgos, en las poblaciones ubicadas en zonas sin acceso al agua potable, de ser víctimas de enfermedades provocadas por el consumo directo de agua de ríos, lagos, lagunas, entre otras fuentes.

“Es un sistema natural y que no contamina. Funciona colocando en un recipiente agua, sal marina, un poco de solución química y colocamos un electrodo para emitir una serie de descargas eléctricas que después de cierto tiempo elaborarán el cloro”, explicó.

“Lo que buscamos es que todos estos organismos lleven este sistema a esas zonas donde no se puede tener a mano agua potable. Es un sistema fácil de usar para el campesino. Lo que estamos sugiriendo es que en pueblos pequeños se coloque un aparato en la casa de algún responsable, el cual vendería por precios módicos pequeños envases del cloro ya elaborado”, agregó.

El costo del aparato oscila entre los 1,500 a 2,000 dólares en dependencia de su tamaño. También puede funcionar con energía solar, en caso que la población beneficiada no cuente con electricidad en su zona.

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