Carlos Martínez
La joven Luz Marina Aguilar García lleva seis días postrada en una cama, padeciendo de invalidez parcial en su cuerpo y luchando por recuperarse de las secuelas que le provocaron las estocadas que le asestó su marido.
El hombre, identificado como Gonzalo Zamora Zamora, le clavó a su mujer cinco veces un arma cortopunzante que utilizaba para afilar su machete, en un intento por exterminar a toda su familia, incluyéndose a él.
Aguilar García, de 20 años, explicó de manera entrecortada por el dolor de las lesiones, quien logró sobrevivir al ataque desenfrenado de su marido, porque el hombre, antes de iniciar la acción criminal se tomó una buena dosis de veneno, pensando que le haría efecto después de haber acabado con la vida de su mujer y de su niño de dos meses de nacido.
Sin embargo, sus cálculos le fallaron porque mientras realizaba la agresión, se fue debilitando hasta caer muerto en la puerta de la vivienda, situada en una comunidad de El Cuá, Bocay, departamento de Jinotega.
La mujer relató que antes de este suceso tenía ocho días de haberse separado de su marido por diversos problemas conyugales, pero el hombre no estaba conforme y la tarde del viernes pasado se apareció en su casa a tratar de convencerla para que regresaran.
“Yo regresaba del trabajo y lo encontré en la casa y él me dijo que me estaba esperando porque quería hablar conmigo. Entré al cuarto a ver a mi niño. Me puse a darle de comer cuando él se me acercó diciéndome que quería regresar conmigo. Yo le dije que no, pero él insistió, y al ver que no me podía convencer me dijo que todos nos íbamos a morir”, relató.
Agregó que seguidamente desenfundó una lima de tres cantos, que utilizaba para afilar su machete y sin compasión alguna se la clavó tres veces en el cuello y después dos veces en el pecho. Ella no pudo defenderse por proteger con su cuerpo a su hijo, que también era el blanco de la agresión de su marido.
La mujer perdió el conocimiento, pero el hombre no la pudo rematar ni asesinar a su hijo porque el veneno que se había tomado minutos antes empezó hacerle efecto y cayó muerto a pocos metros del cuerpo de su mujer y de su hijo.
Cuando algunos vecinos llegaron en ayuda de la pobre mujer, encontraron manchas de sangre por todo el cuarto y trasladaron a la herida a un centro asistencial de la localidad, de donde la remitieron al Hospital Antonio Lenín Fonseca.
Los médicos de ese centro asistencial informaron que las estocadas que Luz Marina Aguilar García recibió en el cuello son de gravedad, porque le dañaron parte de su médula espinal. Eso le ha provocado una parálisis parcial en el cuerpo que no saben si será temporal o permanente. Pero a pesar de los malos pronósticos, la mujer aseguró que espera regresar a su comunidad y poder abrazar a su pequeño y sus otros hijos.