- La suegra de María Elvira la convence de seguir luchando por su matrimonio
María Elvira llega a Santa Marta en busca de Antonio, pero como no lo encuentra, lo espera en el edificio, en ese momento se aparece Sofía, sin imaginarse que se iba a encontrar con la esposa del Cachaco, ésta la detiene y le entrega la ropa que había dejado en el apartamento de Antonio y no para de insultarla, a lo que Sofía responde con ira y la avienta a la piscina.
María Elvira le pide a Antonio que despida a Sofía de Conatrol, porque no es correcto que siga trabajando junto a él y agrediendo a la esposa del gerente. Si no lo hace, llamará a Uribe para que lo haga, Antonio le responde enojado que no puede hacer eso porque la discusión no fue en horas de trabajo y es mejor que ella se regrese a Bogotá.
María Elvira llamó a su suegra y le cuenta que no debió llegar porque no soporta la presencia de Sofía y el desprecio de Antonio.
Doña Emma le aconseja que se aguante y que ni se le ocurra darle el lugar de señora a Sofía. María José manda al diablo a Simón, porque se dio cuenta que se metió en la cama con Martha.
La trampa que la Policía le tenía a Pedro Arango no resultó como ellos lo esperaban, porque éste se entera de todo el complot y manda a otro hombre al lugar donde se encontraría con Richard.
Arango no está muy contento que digamos con lo que le están haciendo, decide molestar al Cachaco y la mejor forma es acercarse a la esposa, la visita en el apartamento con el pretexto de darle la bienvenida, a Antonio no le agrada la idea de que Arango esté con su mujer y sale corriendo de su oficina a buscarla, pero no la encuentra.
La llegada de Ricardo a Santa Marta para ver cómo van los problemas en Conatrol, sorprende a Antonio y María Elvira.
Arango llama a Antonio y lo cita a las cinco de la mañana, y lo amenaza con que si no llega, matará a Sofía.