Gustavo Ortega Campos
No hay fecha ni certeza para que Nicaragua empiece a recibir los fondos de la Cuenta del Reto del Milenio, porque eso dependerá exclusivamente de la calidad de la propuesta que el país presente, aseguró el vicepresidente de la Corporación que administra este programa, John Hewko, quien arribó ayer al país.
La Cuenta Reto del Milenio fue instaurada por el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para apoyar a los países en la reducción de la pobreza y el crecimiento económico.
Para este año disponen de mil millones de dólares y la intención de solicitar al Congreso estadounidense otros dos mil 500 millones, para el próximo año.
“Nicaragua va a tener que competir con los otros 15 países para recibir fondos de la Corporación, pero no se garantiza que la Corporación Reto del Milenio (MCC en inglés) vaya a firmar un convenio con todos los países; a lo mejor firmamos con dos o tres, todo va a depender de la calidad de las propuestas que recibamos de cada uno”, explicó Hewko.
Nicaragua resultó ser uno de los 16 países elegibles, de un total de 75, para acceder a estos fondos.
Hewko fue categórico al señalar que Nicaragua debe asumir la responsabilidad de analizar las trabas al crecimiento económico y buscarles solución.
“La meta ahora no es hablar de proyectos concretos, al contrario, primero hay que analizar cuáles son las trabas al crecimiento económico, priorizarlas, pensar en soluciones y al final hablar de proyectos concretos que van a poder eliminar y solucionar estas trabas”.
El funcionario enfatizó en la búsqueda del consenso entre todos los sectores del país. “La propuesta nicaragüense tiene que reflejar los puntos de vista de todos los sectores, sector privado, sector público y sociedad civil… Tiene que ser producto de algún proceso de consultas dentro de la sociedad nicaragüense”.
Pero el asunto implica además una fuerte dosis de transparencia. “Tanto la sociedad nicaragüense, como los contribuyentes norteamericanos deben estar seguros de que el dinero será utilizado para los fines que se han determinado”, apuntó Hewko.
Aclaró que no hay fechas para la toma de decisión definitiva, pues irán analizando las propuestas que los países les presenten. “Es un diálogo con el país”, detalló.
Hewko llegó ayer por primera vez a Nicaragua, el último de los 16 países elegibles que visita con John Wingle y Katy Uhre, equipo que se reunirá durante la semana con el gobierno, empresa privada, sociedad civil y medios de comunicación.
Durante su estadía explicarán los detalles del programa y la MCC, además de entablar una comunicación permanente con el país. “Si llegamos a firmar van a haber mecanismos estrictos para medir resultados”, destacó.
Recomendó a Nicaragua no presentar sólo análisis económicos, soluciones o proyectos concretos, sino criterios claros y resultados medibles respecto al crecimiento económico y la reducción de la pobreza.
“No sólo es construir cinco escuelas, sino reducir el analfabetismo al cinco por ciento”, citó como ejemplo y aclaró que de incumplirse con los términos acordados se reservan el derecho de suspender o cancelar el programa.
Consideró que este nuevo esquema de cooperación no significa el fracaso de modelos anteriores y lo catalogó más como un experimento o complemento. Negó cualquier tipo de injerencismo o interés político.