Johnny Cajina Guillén
La riqueza y diversidad de la fauna y la flora de la microcuenca y el cráter de Tiscapa son extraordinarias.
El clima subtropical y la vegetación boscosa de Las Sierras de Managua, donde inicia la microcuenca, propician el hábitat para una abundante variedad de animales.
Osos hormigueros, zarigüeyas, perezosos, monos congo y cara blanca, comadrejas, tigrillos, ardillas, leones breñeros, zorros, armadillos, conejos, mapaches, búhos, pericos, águilas, chichiltotes, loras corona azul, guacamayas y gavilanes, son entre otras las especies que habitan las más de mil 300 manzanas de bosques de tipo submontano que se entremezclan con otros tipos de cultivos y árboles frutales.
El cráter de Tiscapa presenta características totalmente diferentes. En la ladera norte, debajo del parque histórico, el suelo es rocoso y la vegetación escasa. En cambio, las demás laderas tienen una vegetación un poco más abundante. Sardinillos, chilamates, aceitunos, huevos de burro y jícaros son algunas de las especies que allí se encuentran.
El ojo de agua de la laguna alberga una pequeña variedad de peces de agua dulce como mojarras, guppys y otras especies.
En toda la cuenca fueron detectadas 82 especies de aves. Ocho especies son migratorias, cinco de ellas anidan en el cráter en busca de refugio y alimentos. Aquí también converge una variedad considerable de reptiles y anfibios.
La principal amenaza para el ecosistema, como en todos los casos, es la deforestación, los incendios y la caza indiscriminada. Especies extrañas como las ranas ojos rojos y algunas variedades de culebras, como el coral falso y la sabanera, están siendo diezmadas en los lugares altos de Las Sierras, donde las empresas que exportan y comercializan animales, incentivan económicamente a los lugareños para la captura ilegal de estos animales.
En todas las comarcas de la zona es muy común, y cada vez más frecuente, la caza de subsistencia parar la alimentación familiar. Guatusas, armadillos, venados y guardatinajas, se encuentran entre los más apetecidos.
De la depredación tampoco están a salvo las especies que habitan el cráter. Pobladores del aledaño Jorge Dimitrov, eventualmente llegan a cazar iguanas verdes y garrobos negros. Como si no bastara, los gatos domésticos invaden el lugar y hacen lo propio cazando aves y reptiles.
Sin embargo, la mayor amenaza para el ecosistema la constituye el mal manejo del uso del suelo, que empuja y expande cada día la frontera urbana.
MEMORIA DE JUVENTUD
La juventud del señor Tony Zamora, transcurrió en el desaparecido barrio La Suspensión, en las cercanías de Tiscapa. Al igual que muchos jóvenes de la Managua de mediados del siglo pasado, aprendió a nadar en las mansas aguas de la laguna y así formó parte del cuerpo de salvavidas de la Cruz Roja.
Zamora tiene 66 años, es vecino de la colonia 10 de Junio y fue junto a su esposa uno de los primeros capitalinos en dar un paseo por el renovado parque de Tiscapa.
“Aquí se ahogaron muchos guardias borrachos y montones de chavalos que llegaban a darse un chapuzón. Para buscar los cadáveres por la noche, nos iluminábamos con enormes faros instalados en la Casa Presidencial ubicada la ladera norte de Tiscapa”, recordó, mientras hurgaba en su memoria para narrar las viejas anécdotas de arriesgados clavadistas que se ganaban la vida haciendo espectaculares maromas.
El concejal conservador Denis Alemán, también llegó a Tiscapa y no ocultó su emoción por la reapertura del parque. Nativo del barrio Buenos Aires, Alemán vivió por muchos años a escasas cuatro calles de Tiscapa y también aprendió a nadar allí bajo la supervisión del periodista Chilo Barahona.
“Era una cosa impresionante. Era como tener una piscina grande en tu casa. Yo me venía todos los días a las seis de la mañana a nadar y aquí también aprendí a bucear”, rememoró Alemán, asegurando que en sus años mozos fácilmente daba hasta dos vueltas a la laguna a puro nado.
“Yo adoro esta laguna porque es lo más lindo que tuve en mi juventud, yo siempre la sueño y espero que la salvemos porque sería algo importante para la juventud de ahora, que entonces se dará cuenta de lo maravillosa que es Tiscapa ”, expresó.