Germán Méndez Gómez
Soy un nicaragüense, originario de Palacagüina, departamento de Madriz, que por razones de trabajo resido en Costa Rica. El presidente Enrique Bolaños visitó Palacagüina hace poco inauguró una carretera adoquinada. Admiro la gestión de su Gobierno y aspiro que Dios le dé fuerzas para concluir la importante tarea que le ha encomendado.
Con pena veo que Palacagüina es presa del atraso y nadie pone ayuda porque a lo mejor pocos lo saben. Palacagüina es uno de los dos o tres municipios con más de 15,000 habitantes que tienen central telefónica de magneto, como en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Hace más de un año Enitel suspendió el servicio público los domingos y lo limitó en los otros días de la semana hasta las 9:00 p.m.
Hoy Palacagüina es un pueblo fantasma, incomunicado, incluso al margen de la ley de Telcor, que exige que para una comunidad con el número de habitantes que tiene Palacagüina, por lo menos debería existir un teléfono público. Deseo comunicarme con mis familiares y ahora con la tecnología celular esperaba que Enitel cumpliera la cobertura nacional que por ley se comprometió, pero me encuentro con que sólo en las cabeceras departamentales hay señal. Ni Condega, ni Pueblo Nuevo, ni Palacagüina, ni Yalagüina, y mucho menos Telpaneca.
Estoy seguro de que el presidente no conoce este caso pero creo que Palacagüina merece que se le dé la atención debida.