Carlos Larios
Expertos y autoridades señalan que el reciclaje es una de las grandes oportunidades que tiene el país para generar fuentes de empleo y empezar a resolver el problema de la basura. En Nicaragua, la empresa Plásticos de Nicaragua S.A. (Plastinic), es una de las principales empresas acopiadoras de bolsas plásticas usadas, las cuales compran a 250 familias que trabajan en el botadero capitalino conocido como La Chureca
Los envases plásticos, el papel y otros desechos reciclables, constituyen la tercera parte del total de la basura producida en los hogares, la cual es poco aprovechada.
Aunque no se ha calculado el monto, expertos en el tema sobre gestión integral de desechos sólidos, consideran que en Nicaragua se dejan de percibir millones de córdobas por la falta de iniciativa gubernamental y de la empresa privada, al no aprovechar los desechos reciclables.
“Es necesario establecer una política donde el Gobierno exprese su voluntad de cambiar las cosas … dirigida a hacer tomar conciencia a los consumidores y a los productores. Se necesita una ley que haga obligatoria la separación de los residuos en los hogares y en las empresas”, señaló Cristina Cortinas, consultora mexicana, especialista en este tema.
Al igual que funcionarios de la Alcaldía de Managua han considerado que la situación de los desechos sólidos en la capital es un verdadero problema, Cortinas opina que “la situación es muy grave en Managua”.
Pero hay una esperanza en el sentido que en el documento de bases para desarrollar una Política de Desechos Sólidos existen instrumentos, leyes e instituciones que permitirán poner orden.
NO HAY EMPRESAS RECICLADORAS
Elmer Guillén, director de Limpieza Pública de la Alcaldía de Managua, aseguró que “la política de desechos sólidos debe incluir incentivos que permitan tener en Nicaragua recicladoras y no estar enviando (materiales) a otros lados, porque los costos de transporte son caros”.
Cortinas explicó que los desechos orgánicos pueden ser aprovechados por la población para crear abonos para cultivos, alimento para animales o hasta para generar electricidad.
Mientras, los residuos inorgánicos deben ser tratados por los usuarios con el fin de no dañarlos y que éstos sean útiles en el proceso de reciclaje.
Con el fin de aprovechar los recursos sólidos, prevenir y reducir el impacto adverso al ambiente y la salud de los nicaragüenses, el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), en coordinación con otras instituciones del Estado, organismos no gubernamentales y la empresa privada, han realizado y consultado el borrador de la Política Nacional sobre Gestión Integral de los Residuos Sólidos.
La idea es cubrir todas las etapas del ciclo de vida de los desechos sólidos (generación, almacenamiento, recolección, traslado tratamiento y disposición final), y aplicarse con algunas variantes que están en dependencia de la vulnerabilidad ambiental, la composición poblacional y de la capacidad técnica y financiera de cada región del país.
EXPERIENCIA DE RECICLAJE
En Nicaragua, Plásticos de Nicaragua S.A. (Plastinic) es una de las principales empresas que acopian bolsas plásticas para después reciclarlas.
Esta empresa compra este material a 250 familias que trabajan en el botadero de basura conocido como La Chureca, en el barrio Acahualinca, en Managua.
Plastinic procesa alrededor de 350 mil libras de plásticos al mes, las cuales al pasar por el proceso de reciclaje son transformadas en carpas, mangueras, tuberías y bolsas negras para basura, que en su mayoría se exportan a Costa Rica y Honduras, y un pequeño porcentaje son vendidas en el país.
“Nuestro propósito es que si vendemos 100 mil libras de plástico, recoger esas mismas 100 mil libras hacia nosotros”, aseguró Carlos Conrado, jefe de Extrusión y Reciclado de Plastinic.
Plastinic paga a las empresas y a personas particulares que acopian plástico, 0.72 centavos de córdoba por libra, pero el material ofertado debe ir claramente clasificado, seco y limpio.
ENSA ACOPIA BOTELLAS
Aunque no recicla, la Embotelladora Nacional S.A., Pepsi, incluye dentro de sus procesos productivos, el acopio del material plástico dañado, con fines comerciales.
Según Martín Brockmann, jefe de planta de la Pepsi, esta empresa toma medidas ambientales al acopiar plástico de botellas falladas, conocido como PET, el que luego venden a la compañía guatemalteca Bolik de Centroamérica, con filial en el departamento de León, empresa que luego recicla este material y lo convierte en lapiceros.
“Nosotros producimos entre siete y ocho toneladas de plástico al año. Le vendemos a Bolik a un precio de 40 dólares la tonelada”, dijo Brockmann.
Explicó que antes le vendían el material a una empresa norteamericana radicada en el Estado de Michigan, Estados Unidos, a un precio de 300 dólares por tonelada, pero que esas negociaciones se perdieron porque dicha compañía solicitaba que el PET llegara completamente triturado, lo que resultaba más costoso para Embotelladora Nacional.
Brockmann explicó que el PET que acopian no se lo venden a ninguna empresa recicladora del país, porque éstas no tienen los recursos técnicos para procesarlo.
PROYECTOS DE RECICLAJES
Carlos Conrado, de Plastinic, aseguró que Plastinic coordina con el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD), programas de reciclaje en los colegios del país, con el fin de crear una cultura de limpieza y de clasificación de basura entre los estudiantes.
“Es necesario crear una cultura en los alumnos desde pequeños, para aprender a clasificar la basura. Nosotros nos encargaríamos de tratar el plástico”, expresó Conrado, quien agregó que plantearán al Gobierno municipal la idea de ubicar bolsas plásticas en las unidades de buses, para evitar que la basura sea arrojada a las calles.
Dentro de sus proyectos Plastinic planea comprar una nueva planta recicladora de plástico valorada en medio millón de dólares, para eliminar la basura plástica del país y darle respuesta total a la demanda de bolsas de otros países.
INTENTOS DE LA ALCALDÍA
La comuna capitalina y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), pretenden ejecutar este mes de junio, la creación de dos microempresas de gestión ambiental (Mega), las que estarán conformadas por 20 personas adultas que laboran en La Chureca.
Éstas laborarán en los Distritos III y V de la capital, recolectando materiales reciclables como papel y plástico.
“Se van a hacer convenios con empresas recicladoras para que los trabajadores integrados en Mega puedan vender los materiales reciclables”, dijo Guillén.
“Con este proyecto se pretende que los adultos de La Chureca que se integren a las Mega ganen un 50 por ciento más de lo que actualmente ganan en ese lugar, y para que sus niños permanezcan en las escuelas y desaparezca el trabajo infantil”, dijo Nereyda D’Arce, coordinadora del Proyecto Mega por parte de la OIT.
Norma y Aracelly Hernández son dos hermanas que, hasta hace poco tiempo, junto a sus hijos trabajaban en La Chureca. No obstante, han dejado de hacerlo porque aseguran estar entusiasmadas con este proyecto.
“Para mí como madre de tres hijos y madre soltera que trabajé en La Chureca, yo miro que es un excelente proyecto porque tanto están saliendo beneficiados mis hijos como yo”, dijo Norma.
“Mi esposo ya tiene 10 años de trabajar en La Chureca, mis niñas trabajaban allí pero gracias a Dios ya han salido de allí y están en un proyecto donde les dan las clases gratis. Mi esposo saca, lo más, 30 pesos diarios (en La Chureca)”, expresó Aracelly.
Las personas que sean incorporadas en las Mega podrán recibir atención médica y seguro de vida.
UCA PIONERA
Otra salida para estas familias podría ser el proyecto de la universidad jesuita llamado Plan Integral de Manejo de Residuos Sólidos de la Universidad Centroamericana (UCA).
Ese título corresponde a la tesis de Silvio Pereira y Ángela González, y entre sus recomendaciones para un mejor tratamiento de la basura de la universidad, podrían estar el traspaso o venta a bajo costo a esas familias, de los residuos no tratables en el centro de estudios.
Con esta acción, la UCA se ahorraría unos tres mil córdobas a la semana, que es lo que actualmente le paga a la alcaldía de Managua (Alma) por los tres contenedores que ésta traslada a La Chureca, totalizando 3.5 toneladas.
Pero antes, los residuos se dividirían en papel y cartón; plásticos, vidrios y latas; orgánicos; y totalmente desechables, desde el mismo momento en que la comunidad universitaria tenga que botarlos. En otras palabras, habrá cuatro recipientes de basura.
La idea es, además, causar el menor impacto posible a La Chureca, y consecuentemente al Lago Xolotlán. Pero además, la UCA tendría su propio abono orgánico.
Esta universidad pretendía servir de ejemplo a otras nacionales en un mediano plazo, pero el éxito fue tal, que sus acciones ya se están siguiendo en las universidades también jesuitas de El Salvador (José Simeón Cañas), Guatemala (Rafael Landívar), Venezuela (Andrés Bello) y Colombia (Javeriana de Colombia).
BENEFICIOS DEL RECICLAJE
Uno de los principales logros del reciclaje es el ahorro en servicios de manejo de residuos.
Se logra recuperar ingresos que surgen de la venta de subproductos reciclables (a empresas privadas, estatales o personas particulares).
Se reduce la presión de desechos que existe en los rellenos sanitarios, donde sólo quedarían desechos inorgánicos.
Al reciclar se protege la salud humana y del medio ambiente, se producen fuentes de empleo y de negocios en los sectores informales, los cuales podrían ser controlados.
Se producirán ahorros en el costo del manejo de los servicios urbanos para recoger la basura.
Trabajadores encargados de recolectar materiales reciclables estarían con más frecuencia en los puntos de recolección de desechos.
DESECHOS ELECTRONICOS
Otro problema para los países son los desechos electrónicos (televisores, radios, computadoras, equipos de sonido, etc.), de los que en Nicaragua aún no existen planes para reciclar. En países industrializados que son grandes productores y exportadores de electrónicos existen leyes que obligan al productor a recibir esos productos por parte del consumidor cuando ya han agotado su vida útil. Es responsabilidad de la empresa reciclar esos aparatos.