EE.UU. despidió a Reagan

Los más selecto de la clase política estadounidense, los líderes de la Guerra Fría –rivales y aliados– y cientos de miles de ciudadanos, rindieron un último homenaje al Presidente que consiguió el fin del comunismo AP, REUTERS WASHINGTON.- Estados Unidos despidió el viernes a Ronald Reagan, su Presidente número 40, rindiéndole homenaje con toda la […]

  • Los más selecto de la clase política estadounidense, los líderes de la Guerra Fría
    –rivales y aliados– y cientos de miles de ciudadanos, rindieron un último homenaje al Presidente que consiguió el fin del comunismo

AP, REUTERS

WASHINGTON.- Estados Unidos despidió el viernes a Ronald Reagan, su Presidente número 40, rindiéndole homenaje con toda la pompa y elogiando su optimismo, su fortaleza y la forma en que proyectó al país en el escenario internacional.

El presidente George W. Bush, cuyo padre se desempeñó como vicepresidente de Reagan durante ocho años, se refirió a sus convicciones fuertes, y a su carácter sereno y firme.

“Hace pocos días perdimos a Ronald Reagan, pero lo hemos extrañado durante mucho tiempo’’, dijo Bush, aludiendo a la prolongada batalla que debió enfrentar el ex mandatario contra el mal de Alzheimer.

“Han pasado 10 años desde que él mismo se despidió, pero aún es muy triste y duro dejarlo ir. Ronald Reagan pertenece ahora a la eternidad, pero preferiríamos que perteneciera a nosotros’’, sostuvo durante el servicio en la Catedral Nacional.

Nancy Reagan se acercó al ataúd de su esposo en la Rotonda del Capitolio antes de que el cortejo fúnebre partiera hacia la Catedral Nacional de Washington. Acarició la Bandera estadounidense que cubría el féretro, le dio un beso, varias palmaditas y pareció dirigirle unas últimas palabras a quien fue su esposo durante 52 años.

Después del funeral de Estado, el único en 30 años, el cortejo de Reagan se dirigió despaciosamente hacia una base de la Fuerza Aérea en los suburbios de Maryland para el último viaje a California, a bordo de uno de los aviones que generalmente se usan para los viajes presidenciales.

En la pista de despegue, una banda de la Fuerza Aérea interpretó “Going home” (Yendo a casa) y los soldados dispararon 21 tiros. La viuda de Reagan, de 82 años, saludó a la multitud y le lanzó un beso mientras abordaba el avión.

Reagan sería sepultado al anochecer en un lugar que él y su esposa habían elegido en su biblioteca presidencial, en California.

En el funeral, la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, una amiga estrecha y compañera ideológica de Reagan, honró a “Ronnie’’, como le decían sus amigos, por enfrentar los mayores desafíos del mundo con “claridad de espíritu’’.

“Sus políticas tenían una frescura y optimismo que consiguieron cambios de todas las clases y todos los países, y en última instancia del corazón del imperio del mal’’, dijo en declaraciones grabadas para ser presentadas en el funeral.

Thatcher, que ha dejado de realizar declaraciones públicas después de una serie de pequeñas interrupciones del flujo de la sangre al cerebro, grabó sus palabras hace algunos meses.

Los líderes mundiales y los veteranos de la Guerra Fría se congregaron en la Catedral Nacional de Washington para participar en el funeral del ex presidente.

Muchos líderes internacionales actuales y pasados, además de varios veteranos de la Guerra Fría contra el comunismo –un enfrentamiento que Reagan ayudó a terminar– participaron en el servicio, considerado como uno de los mayores encuentros de dignatarios internacionales en años.

Las oficinas del Gobierno, las bolsas de Estados Unidos y muchas empresas no abrieron sus puertas mientras los estadounidenses rendían tributo a su Presidente número 40.

El ex presidente George H. W. Bush, padre del actual mandatario, dijo que el ex presidente era querido porque era “fuerte y cuidadoso’’.

“Aprendí más de Ronald Reagan que lo que aprendí de cualquier otra persona en mis años de vida pública’’, expresó Bush con voz emocionada.

Los cuatro ex presidentes estadounidenses que aún viven –Gerald Ford, Jiimmy Carter, Bill Clinton y Bush– ocuparon un lugar dentro de la Catedral para el funeral realizado antes del entierro de Reagan, el viernes en la noche en su biblioteca presidencial ubicada cerca de Los Ángeles.

Las campanas de la Catedral sonaron cuando llegó el ataúd de Reagan.

Líderes de todo el mundo se sentaron codo a codo para homenajear al ex presidente en la Catedral.

Cerca de Thatcher se encontraban el ex presidente soviético Mijaíl Gorbachov, el príncipe Carlos de Gran Bretaña y el ex presidente George H. W. Bush y su esposa, Barbara. Una hilera adelante estaban el actual mandatario Bush y la primera dama, Laura.

Los tres hijos que sobreviven a Reagan, Patti Davis, Ron y Michael, se sentaron junto a Nancy Reagan en la Catedral. Una hija, Maureen, murió de cáncer en el 2001.

En las bases militares estadounidenses de distintas partes del mundo, se escucharon salvas de artillería o fusilería al mediodía, las 10 de la mañana, hora de Managua.

Fue la despedida para Reagan, el ex actor de Hollywood que falleció el sábado pasado a los 93 años.

Reagan había pensado en su ceremonia de despedida desde que llegó a la Presidencia, en 1981, y personalmente invitó a varios líderes a que participaran.

El funeral fue la última conmemoración pública para Reagan después de una semana de recordación. Más de 100,000 personas desfilaron frente al ataúd de Reagan en California antes de que fuera trasladado a Washington el miércoles.

ELOGIO Y CRÍTICA

Desde su muerte, los medios estadounidenses han dado una cobertura completa al tema y se llenaron de alabanzas sobre el legado de Reagan y su personalidad alegre.

Celebrado por sus partidarios como un campeón de la libertad y de la libre empresa, Reagan también desató una furiosa oposición durante sus dos presidencias, que abarcaron de 1981 a 1989.

Aparte de su actuación en la Guerra Fría, sus partidarios dicen que Reagan restauró la confianza en Estados Unidos, combatió a la inflación, recortó los impuestos y condujo al país a un período de auge económico.

Los críticos lo acusaban de provocar un déficit fiscal enorme, de reducir los programas para los pobres y de respaldar a grupos derechistas en América Central.

PIES DE FOTOS

1. La viuda y ex primera dama, Nancy Reagan, besa el ataúd de su esposo antes de que fuera trasladado a la Catedral Nacional de Washington, donde tuvo lugar un servicio religioso solemne.

2. Los restos de Ronald Reagan son trasladados fuera de la Catedral. A la izquierda, la familia de Reagan –Nancy, su hija Patti y su hijo Ron–. El presidente George W. Bush, su Gabinete y cuatro ex presidentes norteamericanos –Gerald Ford, Jimmy Carter, George Bush padre y Bill Clinton– asistieron a la ceremonia.

3. El ex presidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, rinde un tributo al ilustre muerto.

4. El presidente George W. Bush da un homenaje silencioso a los restos de Ronald Reagan.

5. La ex primera ministra británica, Margaret Thatcher, reconforta a Nancy Reagan.

6. Numerosos jefes de Estado y de Gobierno de todas partes del mundo tomaron parte en las exequias oficiales.

7. Como Reagan mismo lo pidió, en su funeral habló su ex vicepresidente George Bush padre, luego Presidente también.

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