Arlen Pérez y Roberto Pérez
El reporte de la pobreza de Nicaragua denominado “Aumentando el bienestar y reduciendo la vulnerabilidad”, realizado por el Banco Mundial, revela que en ocho años (entre 1993 al 2001), Nicaragua tuvo un “nulo progreso” en la ocurrencia de diarreas e infecciones respiratorias altas en niños menores de 5 años.
En la página 11 del reporte de la pobreza se refleja que para 1993, el 27.3 por ciento de los niños menores de 5 años habían padecido de enfermedades respiratorias agudas. En 1998 se redujo a un 21.9 por ciento, pero en el 2001 se dio un nuevo incremento llegando a 23.7 por ciento.
De acuerdo al informe, en el 2001, uno de cada cuatro niños menores de 5 años había padecido de enfermedades respiratorias agudas.
Para el 2001, expresa el documento, en el Pacífico el 21.8 por ciento de los niños menores de 5 años había presentado casos de diarrea. En el Atlántico era el 27.9 por ciento y en la región central era el 30.5 por ciento de los niños en esta edad.
Al ser consultada sobre el reporte del Banco Mundial, la viceministra de Salud, Margarita Gurdián, dijo: “No he tenido tiempo de revisarlo todo”, no obstante, expresó que “estamos claros que el número de enfermedades (diarreicas y respiratorias) ha incrementado”.
CAUSAS DE DIARREA
Gurdián consideró que el incremento de estas enfermedades, que afectan más a los niños menores de 5 años, se debe a dos factores, que en Nicaragua han sido muy difíciles de superar: el déficit en infraestructura hidro-sanitaria y la llegada al país del rotavirus a inicios del 2000 que aumentó el número de casos de diarrea en los menores.
El informe confirma ésto al revelar que para 1993, el 85.6 por ciento de la población tenía acceso a agua potable, para 1998 se redujo a un 83.6 por ciento. En el 2001 esta cifra incrementó al 84.2 por ciento. En el caso del saneamiento el avance es más significativo, pues pasó de 82.6 en 1993 a 86.2 en el 2001.
“Tenemos un déficit fuerte en algunos lugares de hasta un 60 por ciento de aguas seguras, eso tiene que ver con la capacidad que tiene la gente para manejar el agua personal en buenas condiciones”, aseguró Gurdián.
En días pasados el director de Epidemiología del Ministerio de Salud, doctor Juan José Amador, al ser consultado sobre el tema de la diarrea dijo que se mantendría una vigilancia en la calidad del agua. “Tenemos listas todas nuestras unidades de rehidratación oral, vamos a implementar una estrategia de comunicación comunitaria con mensajes radiales, televisivos y en los periódicos. Para tener éxito se necesita del apoyo del pueblo en general”.