Juana García Larios
Parece cosa de Ripley: durante los años 1996-2000 el dólar se mantuvo estable, pero del 2001 a esta fecha casi llega a 16 por uno. O sea que el córdoba cada día se devalúa más y los pobres pagamos los platos rotos.
En el gobierno Bolaños ha subido de precio todo: el arroz, el jabón, aceite, pasta dental, papel higiénico, energía eléctrica, agua potable, teléfono, los impuestos. Nadie se escapa, pero los que sufrimos más somos los que vivimos de un salario.
Gracias a Dios tengo mi trabajo, pero me acuerdo de quienes no lo tienen y yo sin poder hacer nada por ellos. Pero el gobierno Bolaños que tiene el remedio en sus manos no hace nada por todos lo que están sin empleo. ¿Qué clase de gobierno tenemos?
Quieran Dios y la Virgen Santísima que se ilumine este gobierno.