Margina Vanessa Báez
Me dirijo al Ministro de Salud, doctor José Antonio Alvarado, para exponerle la actitud negativa que recibí en el Silais de Chontales.
Sucede que envíe una carta junto con otro paciente que estaba quejándose de mala atención recibida en el hospital. El 4 de mayo el doctor Diego Calvo recibió la carta. Cinco días después fuimos citados a su oficina, creímos que era para recibir respuesta formal a lo planteado en la carta que le habíamos entregado como máxima autoridad que es él como delegado del Minsa.
Por el contrario, fuimos humilladas y ultrajadas por haber planteado al doctor Calvo lo ocurrido en el hospital: un cobro con consentimiento del director del hospital. Pero el doctor Calvo se hizo el desentendido y trató de justificar lo malo que se actuó. Se ofreció ayudarme pero una semana después no había recibido respuesta.
Con mucho sacrificio logré comprar el hilo, la sangre, la anestesia y me realicé todos los exámenes para que me operaran pronto, ya que no aguanto los dolores en la espalda y hombro. No puedo seguir justificando las ausencias en mi trabajo y aún no he sido operada por el capricho de los doctores que querían cobrarme.
Espero que el ministro me responda pronto porque es muy molesto el mal que me aqueja.