- Se encontraba entre los curiosos cuando uno de los postes para el tendido eléctrico se zafó de la grúa y le cayó encima
- Los obreros que realizaban
el trabajo le advirtieron del peligro y aunque trató de huir no le dio tiempo de escapar de la muerte
Elízabeth Romero
Un niño de 12 años pereció aplastado por un poste de cemento de una tonelada de peso, cuando accidentalmente se zafó de la grúa al momento que era instalado por los obreros que trabajan en la instalación de los mismos, para llevar la energía eléctrica a comunidades rurales de San Francisco Libre.
La tragedia sucedió la tarde del lunes, cuando el niño Ernesto Francisco Orozco Altamirano fue enviado de la comunidad Las Mojarras, donde habitaba, a traer una provisión a la cercana comarca de Los Piches, donde vive una hermana suya, pero al observar que los obreros realizaban sus labores, éste se juntó al grupo de curiosos.
“¡Córranse, la cadena se reventó!”, aseguró una vecina que escucharon decir a uno de los trabajadores de la empresa Construcciones Eléctricas Industrial (CEISA), poco antes de ocurrir la tragedia en la comunidad Los Piches, distante a unos 10 kilómetros del casco urbano de San Francisco Libre.
Pero los trabajadores de CEISA que esperaban en la delegación de Policía de San Francisco Libre aseguran que el poste se zafó de la grúa cerca del sitio donde el niño observaba la colocación de los mismos.
“Iba de pasadita, se paró, puso la bicicleta y se fue a ver donde estábamos parando el poste”, relató Francisco Javier Vanegas Jarquín, uno de los trabajadores del proyecto. Denis Moisés Arancibia, otro trabajador, recordó que momentos antes le habían advertido al menor que se retirara del sitio porque era peligroso, pero el infante no les hizo caso.
Ernesto Francisco era el único que se encontraba cerca del sitio y aunque según los testigos trató de correr al momento en que los obreros advirtieron el peligro, no logró hacerlo de forma acertada y el poste cayó primero sobre su cabecita, que tras el impacto lo lanzó al suelo para luego caerle el poste de forma definitiva sobre su columna.
Según los vecinos, tras el fuerte impacto el pequeño cuerpo de Ernesto Francisco quedó desbaratado, con las vísceras de fuera, en un estado agonizante y aunque fue llevado al centro de salud de la localidad en el trayecto falleció.
COMUNIDAD CONMOVIDA
Etanislao Cano, uno de los promotores del proyecto de electrificación que beneficiará a 12 mil habitantes de las comunidades Laurel Galán, Los Piches, Los Tiesos y Villa Esperanza, dijo que la tragedia conmovió a toda la comunidad y ha llevado nubarrones a un proyecto de electrificación esperado desde hace 20 años por el sector después de múltiples promesas de los candidatos en las pasadas elecciones.
Ayer los padres del menor prefirieron no referirse al tema de responsabilizar o eximir a la empresa contratista sobre la muerte de Ernesto Francisco.
Se espera que este miércoles los padres de la víctima acudan al Distrito Ocho de la Policía para conversar con el representante de la empresa Construcciones Eléctricas Industrial (CEISA)
DRAMATICA DESPEDIDA
“¿Cuándo lo vuelvo a ver a mi hijito?”, gritaba desconsolada doña Teresa Altamirano Bobadilla, madre del pequeño Ernesto Francisco Orozco Altamirano, momentos antes de que sus restos mortales fueran sepultados en el cementerio de la comunidad Laurel Galán.