José Alberto González Conrado*
La ejecución de un proyecto de construcción está constituida por un conjunto de actividades interdependientes que tienen influencia en la calidad de un producto, obra o servicio, y comprende las fases de estudio de factibilidad, diseño del proyecto y ejecución del proyecto.
La calidad final del proyecto depende de la calidad de cada una de las etapas y los errores cometidos en las fases iniciales, tiene una fuerte repercusión en la calidad final.
Estadísticamente, en América Latina el 42 por ciento de los defectos de construcción tiene su origen en el diseño del 29 por ciento en el método industrial de ejecución, porque falta mano de obra calificada y hay debilidad en la gestión administrativa.
La mayoría de los problemas son de orden administrativo. Por lo tanto, una de las alternativas es implementar los principios de la administración de la calidad total. Cuando ocurren errores del 65 al 80 por ciento la responsabilidad recae sobre la gerencia. El doctor Edwards Deming, padre de la calidad total, estableció un proceso cíclico y permanente en función de las siguientes etapas: planear, ejecutar, verificar y actuar, seguido de otro ciclo que empieza con el rediseño, basado en la experiencia del ciclo anterior. Constituye un simple poderoso método gerencial.
* Consultor en calidad