- Informe sobre situación de la educación en Nicaragua indica que en primaria el conocimiento de Español y Matemáticas es apenas elemental
Nohelia González
El conocimiento en Matemáticas y Español que alcanzan los alumnos de tercero y sexto grado de primaria llega a niveles elementales, según los avances del informe sobre el Progreso Educativo de Nicaragua, que será presentado en junio por el Programa de Promoción de la Reforma Educativa para América Latina y el Caribe (PREAL) y la Fundación Eduquemos.
Según los adelantos de lo que contendrá el informe, presentados por la licenciada Mayra Calero, en una evaluación realizada en el 2002, de los estándares de educación definidos en el 2001, el 61.7 por ciento de los estudiantes de tercer grado tenían conocimientos básicos, es decir elementales, de Matemáticas, un 24.4 por ciento presentaban conocimientos intermedios y sólo un 13.9 por ciento tenía conocimientos proficientes.
La categoría de conocimientos excelentes fue eliminada del estudio, porque ningún estudiante reunió requisitos para entrar en esa categoría, explicó Calero.
En el caso de los estudiantes de sexto grado, el 88.1 por ciento tienen conocimientos elementales de Matemáticas, un 10.8 por ciento conocimientos intermedios y el 1.1 por ciento proficiente.
En el caso de Español, las cifras no son tan diferentes. En el caso de los estudiantes de tercer grado, el 71.2 por ciento tienen conocimientos básicos, 21.1 intermedios y apenas un 1.1 proficiente. Las cifras para los de sexto grado son: 69.7 por ciento conocimientos básicos, 25.2 por ciento intermedios y 5.1 proficientes.
Calero opinó a título personal que en Nicaragua “gran parte de los fondos se desperdician por la dispersión de los objetivos y esfuerzos” en materia educativa.
“La educación es la llave para sacar adelante al país. ¿De qué sirve una población que no llega a tener aprobado ni el sexto grado de primaria, frente a un Tratado de Libre Comercio?”, se preguntó Calero.
ESPERANZA EN LOS PEQUEÑOS
“Los resultados de tercer grado son más esperanzadores que los de sexto”, sostuvo Calero, al tiempo que valoró que existe un divorcio entre los programas educativos y los estándares con los que se evalúan.
Para Calero, los mejores resultados en el tercer grado pueden estar relacionados al proceso de autonomía escolar, que según ella ha dado muestras de tener mejores resultados en materia de calidad de los alumnos.
Según la misma evaluación, existieron preguntas que “nadie respondió con acierto”, explica Calero. Es el caso de las referentes a Geometría. La razón, según la experta, es que existen maestros que tampoco conocen los contenidos de las materias y por tanto los excluyen de los programas de educación.
EMPIRISMO AUMENTA
Los avances del informe de PREAL también refieren que el nivel de empirismo entre el magisterio nacional ha aumentado. Aunque el análisis de este tema se realiza en base a datos de entre 1997 y 2002, la experta sostiene que la tendencia aparentemente se mantiene.
En 1997 la cifra de maestros empíricos (no graduados en las Escuelas Normales del país), según el avance del informe, alcanzaba el 15.7 por ciento, y en el 2002 la misma se había elevado a 28.9 por ciento.
Sin embargo, Calero hace la salvedad que en el cálculo de empirismo existe una distorsión, pues se incluye en esta cifra a aquellos maestros que son graduados en otras carreras y no en Ciencias de la Educación.
La especialista expone que factores como el bajo nivel salarial hacen que muchos maestros titulados decidan abandonar las aulas de clase y dedicarse a otras labores o emigrar hacia otros países, donde trabajan por mayor salario en actividades no relacionadas a su carrera.
El salario promedio de un maestro en el país no llega al equivalente a cien dólares. En Honduras, según las cifras del informe, alcanza el equivalente a 400 dólares.
El Plan Nacional de Educación, aprobado el 27 de julio de 1999, se proponía que para el 2005 el salario de los educadores del país alcanzara el valor de la canasta básica. En la actualidad un educador devenga en promedio 1,500 córdobas y el precio oficial de la canasta básica es de 2,400 córdobas.
El mismo plan se propone que el ingreso promedio de los maestros en el 2010 sea igual al resto del área centroamericana.
Para Josefina Vannini, directora ejecutiva de Eduquemos, en todos los rubros de educación ha habido progreso, pero señala que en algunos, como el caso de los docentes y la inversión en educación, “estamos estancados”.
“Pero si comparamos a Nicaragua con otros países estamos mal. Vamos progresando, lo que pasa es que los otros países progresan más”, refirió Vannini.
REZAGO EN LAS METAS
Los adelantos del informe sobre el Progreso Educativo de Nicaragua, del Programa de Promoción de la Reforma Educativa para América Latina y el Caribe, indican que 6 de cada 10 jóvenes (13 a 17 años) quedan fuera de la secundaria.
Mayra Calero, especialista en estadística, que trabaja en el informe de PREAL, aseguró que la cifra de niños y adolescentes fuera del sistema educativo es mayor a los 800 mil calculados anualmente por el Ministerio de Educación.
“No vamos a cumplir el compromiso adquirido en las Metas de la Cumbre del Milenio (alcanzar la universalización de la educación primaria en el 2015). No vamos a llegar si se considera el aumento poblacional (2.7 por ciento anual) y la baja en la matrícula. Habrá que hacer esfuerzos extraordinarios”, advirtió Calero.
La experta añade que en el recálculo del gasto en educación en base al Producto Interno Bruto del país, se concluyó que Nicaragua destina apenas el cuatro por ciento del PIB a la educación, menos de lo que recomienda la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) que es el cinco por ciento.