AP, EFE
GUATEMALA.- El presidente Oscar Berger enfrenta la primera crisis de su gobierno, al perder el apoyo de uno de los tres partidos que apoyó su candidatura, bajo una lluvia de señalamientos que ensombrecen el futuro de su gestión.
El general retirado Otto Pérez Molina, fundador y líder del partido Patriota (PP), renunció la tarde del lunes al cargo de Comisionado Presidencial de Seguridad y Defensa, una especie de asesor honorífico del mandatario.
Dijo que asumirá la curul en el Congreso para unirse, desde la oposición, a los otros siete diputados que representan su partido en ese organismo.
El PP, junto al Partido Solidaridad Nacional y el Movimiento Reformador, conformaron la Gran Alianza Nacional (Gana) que postuló a Berger a la Presidencia.
Pérez dijo el martes que el motivo es el acercamiento de Berger al Frente Republicano Guatemalteco (FRG), el partido que entregó el poder el 14 de enero, dirigido por el ex dictador Efraín Ríos Montt y blanco de las críticas que cimentaron la campaña electoral del ahora gobernante.
“Hoy, a cuatro meses de haber tomado posesión, se hace un acuerdo con ellos (el FRG) para pasar una iniciativa en el Congreso. Eso me parece inconsecuente, creemos que los guatemaltecos estamos cansados que en campaña nos digan una cosa y al llegar la Presidencia hagan otra’’, manifestó.
La iniciativa en cuestión contiene una reforma fiscal, que el Ejecutivo sostiene es urgente e impostergable para dar liquidez al Ministerio de Finanzas, agobiado por un déficit de por lo menos 400 millones de dólares.
Los opositores aseguraron que en esos encuentros supuestamente se pactó el apoyo del FRG a una propuesta de reforma fiscal promovida por el Ejecutivo, a cambio de cesar los procesos contra varios ex funcionarios de ese partido que participaron en el gobierno de Alfonso Portillo (2000-2004), por casos de corrupción. Berger negó haber hecho semejante acuerdo.
El analista político Marco Barahona expresó que “es evidente que en el Congreso (el Ejecutivo) deberá establecer acuerdos con fuerzas marcadamente adversarias como el FRG, y a la Gana no le queda más’’.