Luis Felipe Palacios
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Ejército asegura que ex militares ya fueron beneficiados
Luis Felipe Palacios
El Ejército de Nicaragua rechazó ayer una petición que le hicieran al ministro de Defensa, José Adán Guerra, oficiales retirados que pretendían tener derecho a la cobertura del Instituto de Previsión Social Militar, ser atendidos en el Hospital Alejandro Dávila Bolaños, tener acceso a tiendas y supermercados del Ejército, entre otros beneficios y privilegios de que gozan los miembros de la institución militar.
El Ejército argumentó que los beneficios que corresponden a los oficiales retirados del entonces Ejército Popular Sandinista, fueron otorgados en un plan específico de beneficios, que incluyó un apoyo para la reinserción en la vida civil de los oficiales retirados.
A través de una nota de prensa, la Comandancia General indicó que el Ejército de Nicaragua experimentó el paso a retiro de una cantidad considerable de su oficialidad entre los años 1990-1992, producto del cese de la guerra y por mandato del Gobierno de la entonces presidenta Violeta de Chamorro.
Añadió que ese proceso de reducción, denominado Plan de Licenciamiento (PL-1, PL-2 y PL-3) fue ejecutado en los años 1990, 1991 y 1992, respectivamente, y “a cada uno de estos planes de licenciamiento correspondió un plan específico de beneficios, con los cuales se brindó apoyo para la reinserción en la vida civil de los retirados”.
La institución militar también señaló que a partir de 1994, con la aprobación del Código de Organización, Jurisdicción y Previsión Social Militar, que creó el IPSM del Ejército, es que se viene a asegurar la pensión de retiro a los oficiales, porque es a partir de esa fecha que los militares empezaron a pagar las cotizaciones mensuales, deducibles de sus salarios.
Por tanto, agregó la misiva del Ejército, “tanto los oficiales que se retiraron bajo los PL, como los retirados en el marco de lo establecido por el IPSM, han recibido los beneficios correspondientes para cada caso individual”.