- Vehículo en que viajaba el Presidente, colisionó con otro de su escolta
Elízabeth Romero
El presidente Enrique Bolaños resultó ileso ayer, cuando el vehículo en el que viajaba, un Lincoln negro, se estrellara en la parte trasera de una patrulla de la seguridad presidencial que, instantes antes, detuvo imprevistamente su marcha para evitar colisionar con un tercer vehículo sobre la avenida Este de donde fueron las oficinas principales de Enel.
El vehículo en el que Bolaños se desplazaba sufrió serias abolladuras en su parte delantera y uno de los agentes resultó levemente golpeado.
Los escoltas trasladaron a Bolaños a otro vehículo y el Lincoln lo retiraron del sitio donde ocurrió el accidente automovilístico.
“No estoy muerto ni nada”, manifestó Bolaños, tras comparecer en una actividad pública después de ocurrido el percance en el cual se vio involucrado. El mandatario dijo que no se percató de la colisión, porque en ese momento conversaba con otra persona que lo acompañaba. El ministro de Gobernación, Julio Vega Pasquier, descartó un atentado.
“Creo que fue un taxi el que frenó adelante y eso hizo que frenara la patrulla, no falló la Policía, pero son cosas que ellos tienen que ir juntos por la seguridad y muy pegados los carros y eso no te hace guardar (distancia), descartamos un atentado y no hay detenidos. No sé de quién fue la culpa”, manifestó Vega Pasquier.
FRENAZO
El accidente ocurrió varios metros hacia el lago de los semáforos de donde antes fue la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), cuando la caravana presidencial que circulaba de sur a norte frenó sorpresivamente sobre el carril izquierdo, en el cual se desplazaban, para evitar golpear al vehículo placas 201-554 conducido por José Rodríguez, que estaba detenido sobre la vía.
El jefe del Distrito Cinco de la Policía, comisionado Javier Obando, expresó que los vehículos de la caravana se vieron obligados a frenar para evitar un choque de mayor impacto.
“No respetó la orientación del policía (en motocicleta)”, refirió Obando, quien señaló que el motorizado le ordenó a Rodríguez que permaneciera en el carril derecho.
Sin embargo, Rodríguez “se metió a la izquierda”, dijo Obando, quien no descartó que esto lo hizo el conductor “por nerviosismo o porque no escuchó la señal del policía”.
“POLICÍA SE ME METIÓ”
Pero la versión de Rodríguez fue que el motorizado le sobrepasó en ese carril (izquierdo), y se colocó frente a él.
“Yo me detengo, si no, lo atropello, estando detenido recibo el impacto. ¿Qué pasa? Tenía una camioneta de la Policía delante del carro presidencial, la camioneta se detiene detrás de mí, pero el carro presidencial le fue a dar a la camioneta de la Policía y la camioneta de la Policía me llegó a impactar a mí”, relató Rodríguez.
“No puedo inculpar a nadie porque yo estoy respetando la señal que me hace un motorizado, me detengo y, sinceramente, no escuché sirena, creo que no la traía”, agregó el taxista.
El segundo jefe de ese Distrito, comisionado Horacio Sobalvarro, explicó que la caravana del Presidente tiene vía libre y la utilización de la sirena depende de las decisiones de la seguridad del mandatario y aunque consideró que no se observó una situación premeditada en este hecho, se expuso a personas al peligro. Rodríguez fue dejado en libertad.
(Con la colaboración de Consuelo Sandoval y María José Uriarte R.).