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El dengue y la malaria llegan casi inmediatamente después de las primeras lluvias. Estas dos enfermedades son transmitidas por dos mosquitos diferentes. La primera por el Aedes Aegypti y la segunda por el Anopheles. El Aedes Aegypti tiene la particularidad de ser un mosquito domiciliar. Vive en aguas limpias, claras, como floreros, barriles, pilas, etc. […]

El dengue y la malaria llegan casi inmediatamente después de las primeras lluvias. Estas dos enfermedades son transmitidas por dos mosquitos diferentes. La primera por el Aedes Aegypti y la segunda por el Anopheles.

El Aedes Aegypti tiene la particularidad de ser un mosquito domiciliar. Vive en aguas limpias, claras, como floreros, barriles, pilas, etc. El mosquito Anopheles es de aguas sucias y estancadas. Esto explica por qué el invierno favorece la proliferación de estas enfermedades.

Una vez que alguno de estos mosquitos infesta a algún miembro de la familia, lo más probable es que hayan otros infestados en la vivienda ya que los mismos mosquitos se encargan del contagio.

Ambas enfermedades inician con fiebres y en este caso lo más indicado es controlar la temperatura con acetaminofén y no aspirina puesto que estas enfermedades alteran ciertos mecanismos de coagulación de la sangre y la aspirina es anticoagulante.

Esta recomendación es precisa porque al principio de la enfermedad, generalmente no se tiene claro la gravedad del problema y en el caso del dengue hemorrágico la aspirina está contraindicada.

Los síntomas del dengue son fiebre alta, dolor de cabeza, dolor muscular, vómitos, mal estado general, manos y pies fríos, y la persona se siente mal desde el inicio hasta el final, sin episodios de mejoría. El dengue hemorrágico provoca todos estos síntomas más manifestaciones hemorrágicas como sangrado de nariz, en las encías, por la orina o la piel.

La malaria causa fiebre alta, vómitos, dolor de cabeza, mal estado general, escalofríos y sudoraciones después de las fiebres. En este caso, las fiebres se presentan cada tres días y entre uno y otro episodio de temperatura, el paciente puede sentir mejoría.

Los signos de alarma, por los cuales, se debe acudir inmediatamente a una unidad de salud, son dolor en el abdomen, vómitos, palidez de la piel, decaimiento, trastornos de conciencia, y falta de apetito.

CONSEJOS

Aplique estos consejos:

Basura. Evite chatarras en los patios. Si tiene botellas o llantas ubíquelas de manera que no almacenen agua de lluvia.

Acciones. Limpie los predios montosos, use abate en los recipientes con agua. Evite charcas de agua sucia. Si mantiene agua almacenada en barriles, trate de cambiarla semanalmente.

Cuidados. Que los niños usen repelentes. En caso de mal estado y fiebres brinde mucho líquido y acetaminofén para las temperaturas. Para prevenir, asegúrese de que sus niños tomen mucho líquido.  

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