Luis Solórzano López
Preocupados por la falta de cobertura en los medios de comunicación sobre los juicios que tiene Nicaragua en contra de los gobiernos de Honduras y Colombia ante la Corte Internacional de Justicia, considero que debería informársele a la ciudadanía cómo marchan esos juicios y en qué benefició a Nicaragua el haberle quitado el impuesto patriótico del 35 por ciento a Honduras.
La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó el impuesto patriótico del 35 por ciento como una respuesta ante la estocada que le dieron a Nicaragua y a la integración centroamericana el gobierno del presidente Carlos Flores Facussé, ratificando un tratado que tenía 14 años de estar engavetado y más aún cuando la Corte Centroamericana de Justicia le pidió al Gobierno de Honduras que se abstuviera de notificar dicho tratado.
Honduras firmó un tratado con Colombia en 1986, cuando el gobierno de Daniel Ortega acusó a Honduras ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, pero cuando doña Violeta Chamorro asumió el poder desistió de la demanda y renunció a la indemnización que la Corte le impondría a Estados Unidos y Honduras a favor de Nicaragua. La actitud del gobierno de doña Violeta Chamorro fue un gesto de hermandad y voluntad integracionista; por lo tanto, el Gobierno de Honduras no tenía ninguna razón que justificara la ratificación de un tratado que lesiona la soberanía marítima de la patria centroamericana, cediéndole derechos a Colombia en las aguas territoriales de la región.