- Hipótesis de que autores del múltiple asesinato cometido en Bluefields eran ex policías resentidos, toma fuerza
- Investigan a varios ex agentes,
a quienes las víctimas conocían y algunos de ellos eran de confianza
Elízabeth Romero y Sergio León C.
Roman, Times, serif»>
Sospechan de ex policías
| Hipótesis de que autores del múltiple asesinato cometido en Bluefields eran ex policías resentidos, toma fuerza |
|
| Investigan a varios ex agentes, a quienes las víctimas conocían y algunos de ellos eran de confianza |
Elízabeth Romero y Sergio León C.
Los autores del asesinato en contra de cuatro policías, en la delegación de la Policía Nacional en Bluefields, ocurrido la madrugada del martes, gozaban de la confianza de sus víctimas y eran diestros para matar con arma blanca, logró conocer LA PRENSA.
Las sospechas recaen en ex policías resentidos que, en los últimos meses fueron dados de baja por esa institución en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), debido a que llamaron con conocimiento de causa al oficial de control de detenidos, hacia el techo de la unidad preventiva, donde éste se encontraba a la hora del múltiple crimen.
“¡Conduce, conduce!”, llamaron los asesinos al oficial que se encontraba vigilando desde el techo de la unidad policial. LA PRENSA conoció extraoficialmente que al menos de tres a cuatro ex agentes de esa región han sido detenidos hasta el momento, para ser investigados por la matanza ocurrida.
Sin embargo, esta versión fue negada por el jefe de Relaciones Públicas de esa institución, comisionado Marlon Montano, quien manifestó que estos ex oficiales únicamente fueron llamados, porque “en una investigación se tiene que abarcar todo”.
JEFE POLICIAL NO LO DESCARTA
El mismo Director de la Policía Nacional, primer comisionado Edwin Cordero, no descartó el jueves que en este sangriento hecho, del cual aún se desconoce el móvil, estén implicados ex policías. “Todas las versiones las estamos manejando nosotros”, dijo Cordero cuando fue consultado sobre las versiones extraoficiales que circulan en Bluefields, sobre posible vinculación de ex efectivos policiales.
Este año fueron expulsados en Bluefields entre cuatro a cinco agentes, según Cordero. “Pero en los años anteriores hemos expulsado bastantes policías, por vinculaciones (narcotráfico), por actitudes negativas en contra de otros compañeros policías, por resentimientos familiares incluso, porque hemos afectado a algunos familiares de ellos y han reclamado”, añadió el jefe policial.
LOS HECHOS
Según una fuente policial, se presume que en la escena del crimen estuvieron hasta diez personas, en dos grupos de cinco. El primero debió ser de confianza de las víctimas y el segundo grupo llegó con los rostros cubiertos.
Los primeros atacados fueron los policías Juan José Fúnez, Ruth González, Johnny Dometz Henry y Róger Ernesto Villachica, quienes se encontraban en el puesto de mando.
La segunda fue Estela Valderrama, sobreviviente y aún internada en el Hospital Carlos Roberto Huembes, tras sufrir dos heridas. Las autoridades policiales conocieron de parte de testigos del Sistema Penitenciario Nacional, que fueron al menos cinco personas las que persiguieron a Valderrama, antes de que ésta se lanzara del techo al patio de esa penitenciaría.
Tres de los oficiales fueron amordazados, a excepción del conductor Dometz, quien además fue el único que fue degollado y apuñalado por la espalda.
El resto fue apuñalado de frente y a órgano vital, el corazón.
AMENAZAN A MAGISTRADO TAB
Fuentes que investigan el crimen, revelaron que al momento que Valderrama, cayó herida de una ventana, donde se ubica el dormitorio policial, uno de los sicarios la observó desde la ventana y le gritó “vamos a volver”.
Esas amenazas de los delincuentes parecen tomar fuerza, ya que ayer, a eso de las 11:05 a.m., el presidente del Tribunal de Apelaciones de Bluefields (TAB), Luis Flores Barrios, recibió una llamada telefónica a su oficina en la que lo amenazan de muerte.
“Usted es el que sigue en la lista”, le dijeron al magistrado Flores. “¿Quién habla”, les respondió, y la persona le dijo: “Víctor”. Tras volverle a preguntar qué Víctor, el individuo colgó su auricular.
De acuerdo a Flores Barrios, esa amenaza telefónica, la reportó ante la Corte Suprema de Justicia, quienes le respondieron que hiciera la denuncia pública ante los medios locales y, ante la Policía Nacional, para que tomaran cartas en el asunto.
CASOS POR SENTENCIA
Los magistrados del TAB en Bluefields, Carlos Padilla, Rodolfo Martínez y Luis Flores Barrios, actualmente analizan varios casos de drogas y de orden político, los que se encuentran en etapas de sentencia. Entre las causas están los sonados casos de los cuatro policías acusados por el Ministerio Público, de estar vinculados con el narcotráfico: Oscar Larrave, Felipe Pérez Sequeira, Santiago Saballos y Delvin Jirón; así como también el caso de Hilario Blandón, a quien le encontraron en una bodega de su propiedad, unos 59 kilos de cocaína, en Little Corn Island.
¿NEGLIGENCIA O COMPLICIDAD?
Aunque la Policía ha manifestado que mantienen en reserva la identidad del custodia de los reos, por su seguridad, existen sospechas entre otros oficiales de que éste halla actuado con cierta complicidad.
Se conoció que al ser llamado por los asesinos desde la parte de abajo de la delegación, éste asomó la cara hacia ahí, y pudo observar los rostros cubiertos de los extraños.
Sin embargo, el policía no disparó al aire para advertir el peligro, como tampoco usó el radiocomunicador, por medio del cual rutinariamente se comunicaban sus compañeros con él, lo que extrañamente no llamó la atención de este oficial.
Este policía se dirigió a la escena del crimen, ante la recomendación de un oficial de la penitenciaría que apoyó a Valderrama cuando ésta se lanzó desde la planta alta, para que se asomara a ver qué era lo que sucedía.
DESCARTAN TORTURAS
La fuente confió que los cuerpos de los policías asesinados no presentaban señales de tortura como se ha mencionado, aunque no descartó que sí hubo tortura psicológica para algunos de ellos, que vieron cómo eran asesinados sus compañeros.
DENUNCIAN ABUSOS POLICIALES
Sergio León
Los grandes despliegues policiales y del Ejército de Nicaragua, por encontrar a los culpables del múltiple asesinato de cuatro agentes policiales de la Delegación de Bluefields, han dado como resultado más de 12 detenidos, un lesionado por arma de fuego y un menor de edad agredido por parte de oficiales de las tropas TAPIR de la Policía Nacional.
“Nosotros no queremos entorpecer el trabajo policial. Queremos que atrapen a los criminales que mataron a los policías, pero queremos que lo hagan respetando los derechos elementales de los seres humanos. Queremos que respeten el derecho de los capturados”, declaró a LA PRENSA la procuradora especial para los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, Débora Grandison.
La reacción de la procuradora obedeció a que a eso de las 8:45 de la noche del jueves, un grupo de agentes de las TAPIR, persiguió a un ciudadano costeño a quien, al no poder detenerlo, le realizaron un disparo.
“El ciudadano se llama Walter Morales Zamora. Ingresó al Hospital de Bluefields a eso de las 9:21 p.m., tiene un disparo a nivel acedal derecha. Según los médicos, la bala no penetró el pulmón, y que el paciente no tiene dificultades para respirar por lo que se le dio de alta inmediata”, denunció Grandison.
“La Policía ingresó a la casa de habitación de Morales, sin ninguna orden de allanamiento. Agredieron a un menor de edad de nombre David Mairena, de 14 años, quien presenta fuertes golpes visibles en el costado. El niño dice que un oficial le dio una patada cuando entró a la casa. Ya existe una denuncia ante el Ministerio Público contra la Policía”, agregó la procuradora.
LA PRENSA intentó conocer la versión de la Policía Nacional, al respecto, no obstante, una oficial de relaciones públicas de esa institución del orden en Bluefields, nos manifestó que el comisionado y jefe de la delegación policial en Atlántico Sur, Luis Fernando Barrantes Jiménez, no nos podía atender.