- Si su niño presenta tos persistente, con o sin silbidos y hay antecedentes familiares de asma o alergias, puede ser un candidato a sufrir la enfermedad
Los padres sienten temor del asma porque creen que es igual a la enfermedad respiratoria grave y hospitalización. Esto ha cambiado con el avance de la medicina y el desarrollo de medicamentos y estrategias para controlar el asma.
Si el padre conoce bien la enfermedad, el comportamiento de ésta en su hijo y conoce las medidas preventivas, la enfermedad se mantendrá bajo control.
Se trata de una enfermedad que se controla, pero siempre estará latente y en cualquier etapa de la vida puede aparecer nuevamente, además es hereditaria. En la familia se observan antecedentes de alergias como asma, rinitis, dermatitis atópica o urticaria, esto es muy importante para el diagnóstico.
El asma es una inflamación persistente de la vía aérea que produce obstrucción de los bronquios, y se controla con el uso de los broncodilatadores (medicamentos que abren los bronquios) y antiinflamatorios.
A veces no hay antecedentes de asma en la familia, pero existen precedentes de otras enfermedades alérgicas, por ejemplo en la piel (urticaria o dermatitis atópica), en la nariz (rinitis alérgica) o alergia intestinal (algunos alimentos producen diarrea o malestar).
El niño recibe un plan de tratamiento que tiene dos partes, uno es con medicamentos y el otro son las orientaciones a los padres para la prevención.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico se basa en:
Antecedentes. Es el comportamiento clínico que ha tenido el niño como tos nocturna, tos que aparece durante el ejercicio, opresión en el pecho, silbidos en el pecho y dificultad respiratoria. Estos signos desaparecen y reaparecen. Es importante saber la edad de la madre cuando se embarazó y cómo fue el nacimiento, si aspiró líquido o no.
Examen físico. Lo realiza el médico de forma minuciosa. Mientras más pequeño es el niño, más difícil es realizar el diagnóstico porque pueden presentar enfermedades que comprometen la vía respiratoria como el Reflujo gastro-esofágico, la fibrosis quística, la tuberculosis. En los niños mayores de cinco años con cuadro clínico orientativo de asma pueden ser estudiados para evaluar la funcionalidad de sus pulmones y la respuesta al tratamiento. Este estudio se llama espirometría, el cual permite medir los volúmenes y flujos de la respiración permitiendo valorar el grado de compromiso a nivel de la vía aérea.
Clínica Sanángel Tel. 277-3556.