Elízabeth Romero
“Entregá el dinero” escuchó a sus espaldas Cecilia Mendoza Morales, que le dijo una voz desconocida al cobrador de la empresa que les provee de sal, mientras a ella, el mismo hombre la encañonaba con una pistola y le recomendaba “que no se moviera”.
Unos minutos antes, Mendoza había entregado al cobrador de la empresa que le abastece de sal, Jason Morales Obregón, de 34 años, la cantidad de 40 mil córdobas que guardaba en un maletín, el cual fue arrebatado por el extraño.
El desconocido que lucía un sombrero y lentes oscuros, también exigió a Morales Obregón que le entregara un anillo y la cartera que portaba. Sin embargo, el perjudicado les alegó que no portaba ninguna prenda de valor.
Un acompañante del desconocido que llevaba puesta una gorra y anteojos, vigilaba afuera del local, pero Mendoza dijo que no pudo reparar en él debido a la insistencia del hombre en que “no nos moviéramos”.
El hecho ocurrió a eso de las 8:30 a.m. del lunes, en un puesto de venta de sal, ubicado de la Iglesia El Calvario, cinco cuadras abajo y una al lago, en momentos en que Mendoza y Morales hacían cuentas para un nuevo pedido.
La mujer dijo que el vendedor no tiene fecha fija para acudir a cobrar el producto entregado, sino que lo hace cada tres a cinco días.
“No tiene día fijo, yo llamo para que vengan a retirar el dinero”, explicó la mujer, quien expresó que ayer ya había pagado la deuda con el vendedor de sal cuando les atracaron.
Antes de huir del sitio, los hombres exigieron al cobrador que les entregara las llaves de su vehículo placas 215-638, así como su teléfono celular.