- Advierten peligro para recursos forestales en Triángulo
Minero
Herberto Jarquín M.
Decenas de camiones cargados de tablas y madera en rollo circulan por las carreteras de la subregión minera de la Región Autónoma Atlántico Norte, mientras que los siete funcionarios del Instituto Nacional Forestal asignados a esta zona se sumaron a la huelga iniciada el miércoles en protesta porque no les han pagado sus salarios correspondientes a marzo y abril.
“Los madereros están aprovechando los últimos días del verano para acopiar la mayor cantidad de producto y nosotros (Ejército y Policía) no podemos hacer nada, es a los inspectores del Inafor a los que les corresponde supervisar los cargamentos de madera”, indicó el jefe militar del Triángulo Minero, teniente coronel Manuel Casco González.
Mientras que el dirigente sindical Haytwor Stamp Bello, dijo que los funcionarios del Instituto Forestal no saben cuándo van a reanudar sus labores porque no se acabará el paro mientras no les paguen los salarios retrasados.
CONTRASENTIDO
Durante el período 2003, el Inafor obtuvo un ingreso de un millón 706 mil 206 córdobas en concepto de impuesto por aprovechamiento forestal en Siuna, Rosita y Prinzapolka y en el transcurso del 2004 ha percibido 272 mil 169, “pero esta última recaudación pasó directamente al Ministerio de Hacienda y Crédito Público porque la nueva ley de tasas establece que solamente esa entidad puede recaudar tributos”, explicó el sindicalista Haytwor Stamp.
Stamp añadió que el artículo 59 de la misma ley autoriza al Ministerio de Hacienda y Crédito Público atender los requerimientos presupuestarios del Inafor para el presente ejercicio fiscal, incluyendo los gastos que incurra en auditorías y demás actividades del proceso de transición del régimen forestal de la nación. “Sin embargo, se olvidaron de incluirnos en el presupuesto”, se quejó.
DESORDEN
Un empresario forestal que solicitó el anonimato, señaló que por la paralización del Inafor, no podrá pagar un volumen elevado de madera que sería utilizado en la reparación del muelle de Puerto Cabezas. “Si comienza a llover, se dañarán los caminos y no se podrá rehabilitar esa terminal portuaria”, advirtió.
Mientras que el teniente coronel Manuel Casco afirmó que los traficantes de madera pueden aprovechar el paro en el Inafor para arrasar con los árboles que encuentran a su paso.
Por su parte, el dirigente ambientalista de la zona, Ernesto Aguirre Vargas, dijo que el problema va más allá porque la corrupción en la institución rectora de la actividad forestal, de la Contraloría y la Procuraduría Ambiental, favorecen el tráfico ilegal de madera.
“Al paso que vamos, dentro de algunos años nos quedaremos sin bosques en el Triángulo Minero; de hecho, en algunos lugares ya se extinguió la caoba, que es la especie más perseguida por la mafia maderera”, denunció Aguirre.