- Vio la partida del último marine del Canal, promovió el turismo y el comercio, pero su Gobierno deja una percepción de corrupción
Alberto L. Alemán
Mireya Moscoso está a punto de dejar la Presidencia de Panamá en manos de quien el pueblo elija este domingo como su sucesor. Se le recordará como el primer mandatario en gobernar sin la presencia de las tropas estadounidenses, como una gran impulsora del libre comercio y del turismo, pero su gestión no escapa a la sombra de la corrupción. O a la de tal percepción.
“Creo que la gestión económica no ha sido buena”, estimó el economista independiente Aristides Hernández, de la consultora Latin Consulting, entrevistado por LA PRENSA vía telefónica.
Para este analista, el Gobierno de Moscoso ha manejado mal el déficit fiscal y la deuda pública total, no ha resuelto el problema del desempleo (14 por ciento de la población económicamente activa), y en estos cinco años se ha desmejorado el clima para la inversión extranjera.
En este último aspecto, Hernández destaca que existe una percepción de que “hay un nivel muy alto de corrupción” en el Gobierno, aunque no mencionó ejemplos específicos.
El sistema de justicia tiene por su parte una amplia percepción entre inversionistas extranjeros de estar dominado por prácticas corruptas y de ser susceptible a las influencias políticas, sostuvo por su parte Marcos Fernández, otro economista.
“Esto ha empeorado el clima de la inversión extranjera”, agregó. “He escuchado quejas de los banqueros extranjeros”.
Ambos analistas fustigaron la política fiscal de Moscoso.
“La deuda pública creció en más de mil millones de dólares” en 5 años, señala Hernández. Por su parte, Fernández, quien ha estado asesorando la campaña del candidato Martín Torrijos, líder del Partido Revolucionario Democrático y claro favorito en los comicios del 2 de mayo, afirma que el 62 por ciento del PIB panameño –de unos 12,500 millones de dólares– lo constituye la deuda externa e interna.
Asimismo la planilla gubernamental ha engordado, destacaron ambos.
Para el crédito del actual Gobierno, hay que destacar la promoción del turismo hacia Panamá y el fomento del comercio exterior a través de la firma de TLC con El Salvador, Taiwan y el inicio de las negociaciones con Estados Unidos, cuya primera ronda concluye hoy en la capital panameña, argumenta Hernández.
“En materia de comercio exterior , este Gobierno ha sido muy bueno”, resaltó.
Aunque estos expertos calificaron de “bajo” el crecimiento económico de los últimos años, Hernández destacó que no obstante, hay optimismo acerca de la economía: se pronostica un 5 por ciento de crecimiento económico para el 2004 –sería el más alto de Centroamérica– y solamente en el primer trimestre del año el incremento económico alcanzó el 7 por ciento en comparación con el mismo período del 2003.
LAS SOMBRAS DEL PASADO
En el plano político, Moscoso fue la Presidenta que recibió el Canal de manos de los estadounidenses y vio la partida del último marine.
Los comicios generales del domingo, serán los primeros sin la presencia de las tropas norteamericanas y desde la devolución del Canal y donde los viejos nombres del pasado aún agitan pasiones.
El favorito presidenciable Martín Torrijos es hijo del ex hombre fuerte Omar Torrijos, quien negoció con el presidente Jimmy Carter de EE.UU., la devolución del Canal.
El ex presidente Guillermo Endara, segundo en las encuestas, juró su cargo en una base gringa durante la invasión de 1989. Su elección había sido anulada por el general Manuel Noriega, depuesto por Washington.
El hombre del oficialismo es el ex canciller José Miguel Alemán, del Partido Arnulfista, en el cual aún se proyecta la sombra de Arnulfo Arias, ex presidente depuesto tres veces por los militares. Moscoso fue la esposa de Arias y en los mítines, Alemán imitaba poses de Arias.
LA PARTIDA DE LA DISCORDIA
Uno de los temas que centraron al atención de los medios en las últimas semanas fue el de la partida discrecional de la Presidencia, que se calcula en varios millones de dólares, quizás hasta en 23 millones, de acuerdo a la prensa.
A pesar de una Ley de Transparencia que ha hecho una gran parte del gasto público disponible en Internet, hasta ahora Mireya Moscoso se había negado a revelar los datos correspondientes.
Fue la ruptura de una promesa. En mayo de 1998, un año antes de su victoria en los comicios presidenciales, Moscoso, líder del Partido Arnulfista, firmó un documento llamado Visión Nacional 2020. En el capítulo de Eficiencia y Transparencia en la administración de las finanzas públicas, en la página 18, se señala “la eliminación de la confidencialidad de las partidas de uso discrecional”.
A comienzos de la gestión de la mandataria, la entonces ministra de la Presidencia, Ivonne Young, manifestó que hasta las facturas darían a conocer. Sin embargo, escribe el diario La Prensa, “hasta el día de hoy no se ha mostrado ni facturas ni informe de gastos de las partidas secretas.
Bajo el acoso constante de la prensa o de funcionarios como el Defensor del Pueblo, Juan Antonio Tejada, Moscoso declaró que antes de entregar el poder en unos meses, descubrirá al ojo público los montos y que rendiría cuentas a la Contraloría.
El asunto se centra en sospechas de los fines con que se ha usado ese dinero público. La posición y los críticos dicen que se ha usado con fines políticos en la presente campaña electoral, o bien en gastos suntuosos de Moscoso en sus viajes al exterior.
ECONOMÍA DE SERVICIOS
A diferencia de la economía de Nicaragua, el 75 por ciento del PIB de Panamá corresponde a servicios. Éstos incluyen el Canal de Panamá, bancos, la Zona Libre de Colón, seguros, servicios marítimos, registro de barcos y el turismo.