Exania del Carmen López González, junto a sus cuatro hijos con secuelas, que ellos consideran que su causa es el plaguicida Nemagón.

Familia culpa al Nemagón por tragedia

Los miembros de una familia, cuyos padres trabajaron en las bananeras de Chinandega, mueren lentamente sumidos en la miseria Representante de los afectados aseguró que en un censo tienen registradas a 250 personas, en su mayoría de Condega y Pueblo Nuevo Adolfo Olivas Olivas María Isabel López González, de 32 años, se encuentra postrada en […]

  • Los miembros de una familia, cuyos padres trabajaron en las bananeras de Chinandega, mueren lentamente sumidos en la miseria
  • Representante de los afectados aseguró que en un censo tienen
    registradas a 250 personas, en su mayoría de Condega y Pueblo Nuevo

Adolfo Olivas Olivas

María Isabel López González, de 32 años, se encuentra postrada en un camarote. Sus ojos desorbitados, su cuerpo cadavérico y la pérdida de su voz, son muestras evidentes que va rumbo a una muerte segura, en la comunidad El Despoblado, a nueve kilómetros al sur del municipio de Estelí.

Ella nació en una finca bananera de Chinandega. Su padre José González Mercado murió hace 10 años a consecuencia de los efectos del Nemagón, un temible plaguicida utilizado en las décadas de los años sesenta y setenta, teniendo como principio activo el dibromocloropropano (DBCP).

Doña María Enriqueta López López, de 64 años, madre de María Isabel, recuerda que el Nemagón lo usaban para erradicar las plagas que afectaba el banano, que en ese tiempo fue uno de los rubros más importantes de exportación del país.

Para la señora María Enriqueta, que también perdió a su hijo Carlos Alfredo, de 30 años, el Nemagón no solamente acabó con las plagas, sino que todavía está cobrando la vida de los obreros y sus descendientes que trabajaron en las bananeras de Occidente de Nicaragua.

María Isabel, quien se encuentra en estado agónico con los huesos afectados, también heredó la enfermedad a sus hijos Luis Manuel e Itzamara Carolina de 2 y 11 años, respectivamente.

CUADRO CONMOVEDOR

Desesperada y sin saber dónde ir, Exania del Carmen de 30 años, la segunda hija de doña María Enriqueta, sufre los embates del Nemagón, lo mismo que sus hijos Freddman, Maynor Josué, Alieska e Ingrid Fabiola de 4, 7, 9 y 11 años, respectivamente. Todos ellos presentan quebraduras en los brazos y piernas.

Alieska, logró conseguir una silla de ruedas y todavía sonríe. “Quisiera una muñeca y un par de zapatos”, expresa en el propio instante que echa una mirada a sus piernas torcidas y con siete quebraduras.

En tanto, Freddman de 4 años, tendido en un catre sin colchón, llama la atención con un grito de dolor, pues sus piernas las tiene partidas, ante la fragilidad de sus huesos. Este niño tuvo que ser internado en el hospital San Juan de Dios, de Estelí.

Maynor Josué de 7 años, tampoco se queda atrás en esta tragedia familiar. Uno de sus brazos está partido con dos quebraduras.

“Los huesos de mis dos hijas y mis cinco nietos con nada se quiebran, con sólo caminar y se tuercen el pie un poco, los huesos se le quiebran”, expresa María Enriqueta López López, quien trabajó de obrera en la finca bananera El Paraíso en Chinandega.

La familia López González vive en la miseria. La casa con las paredes rajadas hasta podría caerles encima, la escasez de alimentos, ropa, calzado y otras necesidades básicas son de primer orden.

“Es una gente pobrecita y los niños necesitan ayuda porque esa enfermedad de los huesos es terrible”, afirma Adela Margarita Gutiérrez, vecina de la comunidad El Despoblado.

250 AFECTADOS

Arturo Meneses, representante en el departamento de Estelí, de los afectados por el Nemagón, aseguró que tienen un censo de 250 personas perjudicadas por ese plaguicida, principalmente en los municipios de Condega y Pueblo Nuevo.

“Tenemos casos crueles de siete familias que se nos están muriendo por causa del Nemagón”, dijo Meneses, quien señaló que hace 10 días falleció en La Trinidad, por efectos del plaguicida, el señor Guillermo Romero Meza.

Meneses indicó que entre los afectados figuran mujeres que presentan cáncer de útero y mamas, dolencias en el hígado y las articulaciones. Mientras que en los hombres las secuelas son infecciones renales, problemas visuales, esterilidad, reducción de peso, pérdida del cabello, manchas y hematomas en la piel.

Meneses manifestó que el tratamiento para este tipo de enfermos es demasiado costoso y para ello realizan gestiones en Italia y España para conseguir fondos, a fin de construir centros asistenciales en Chinandega y Estelí.

Señaló que realizarán coordinaciones con las autoridades del Sistema Local de Atención Integral a la Salud (Silais) para darle cumplimiento al acuerdo firmado con el ministro de Salud, doctor José Antonio Alvarado, para brindar atención a los pacientes infectados por el Nemagón.

Por disposición de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), este contaminante fue retirado de Estados Unidos en 1979, bajo el argumento de provocar efectos tóxicos en los cromosomas y la contaminación del ambiente.

Sin embargo, Meneses sostiene que muchos derivados del Nemagón todavía se utilizan en algunas tabacaleras del municipio de Estelí y que el lamento de los trabajadores será dentro de un período de 25 años.

Miles de ex trabajadores de las bananeras nicaragüenses mantienen una demanda judicial contra empresas fabricantes del Nemagón, y otras que aplicaron el producto en las plantaciones.

CLAMAN AYUDA

“Nosotros necesitamos ayuda porque somos pobres. Nos gustaría que las organizaciones que atienden a los niños y a las mujeres nos tiendan la mano”, exclama, María Enriqueta, una anciana que libra una lucha diaria en busca del sustento para los enfermos.

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