Luis Felipe Palacios
Los Jefes de Ejército y de las Fuerzas Armadas de Centroamérica brindaron ayer su respaldo a la propuesta del presidente Enrique Bolaños de alcanzar un balance razonable de fuerzas, durante la apertura de la XIII reunión ordinaria del Consejo Superior de la Conferencia de las Fuerzas Armadas de Centroamericanas, CFAC.
Los ministros de Defensa de Honduras, Guatemala y El Salvador, Federico Brevé Travieso, general César Méndez Pinelo y general Juan Martínez, respectivamente, celebraron la decisión de Nicaragua de reducir alrededor de 350 cohetes portátiles antiaéreos, conocidos como SAM-7, y aseguraron que sus países cumplirán con el programa del balance razonable de fuerzas.
HONDURAS CELEBRA
Brevé calificó la iniciativa nicaragüense de destruir algunos SAM-7 de “soberana” y “excelente”, no obstante evitó comentar si Honduras hará lo mismo con su flota de aviones de combate F-5.
“No es asunto de destruir o mantenerlos, tenemos que estar claros que hay un proceso que se ha iniciado a iniciativa de los presidentes de Centroamérica, con el propósito de volver la región una región de paz, y en ese contexto se está buscando un balance razonable de fuerzas”, explicó.
Brevé se reservó detallar el tipo de armamento que eventualmente puede reducir Honduras, porque esa decisión no será visto de manera unilateral, sino como un esfuerzo regional.
GUATEMALA REDUCIRÁ
En tanto, el general Méndez de Guatemala anunció que el 30 de junio procederán a reducir en un 30 por ciento el numero de soldados, que actualmente es de 27 mil efectivos, y que en la semana entrante entregarán su inventario de armamento al Sistema de Integración Centroamericana, SICA, ambas medidas como parte del programa del balance razonable de fuerzas.
Sobre la decisión de eliminar algunos SAM-7, el general Méndez comentó que esa decisión “abona y contribuye con el balance razonable de fuerzas”, sin embargo no cree que Guatemala vaya a destruir armamento, porque desde 1977 no recibe ayuda militar de Estados Unidos, además que no aún no se conoce el inventario de las otras Fuerzas Armadas de la región.
“Vamos a ver que (armamento) tiene cada uno (de los países) y luego se tomarán las decisiones”, agregó.
EL SALVADOR DESTRUIRÁ
Mientras tanto, el general Martínez de El Salvador indicó que desde 1992 iniciaron un proceso de disminución de sus fuerzas militares, pasando de 65,000 soldados aproximadamente 17,000, y que en los últimos cinco años han destruido 19,000 piezas de armamento, entre ellas ametralladoras, fusiles, morteros y granadas.
Dijo, además, que hace un año presentaron al SICA sus inventarios de armamento y un reporte estimado de lo que podrían destruir, a la vez que calificó la decisión de Nicaragua como “una muestra fehaciente de la voluntad firme de medidas de fomento de la confianza a nivel regional”.
EE.UU. APOYARÁ A UNIDAD ANTITERRORISTA
El jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión, dijo que el Ejército de Nicaragua está supeditado a la voluntad del presidente Enrique Bolaños en cuanto a demostrar al resto de Centroamérica que tiene voluntad de iniciar el balance de fuerzas, con la destrucción de alrededor de 350 misiles tierra-aire SAM-7.
Carrión anunció que Estados Unidos los apoyará con el perfeccionamiento de una unidad anti-terrorista e informó una próxima visita del general Richard Myers, Jefe del Estado Mayor Conjunto de ese país, para tratar aspectos de intercepción aérea, aunque volvió a señalar que “se ha dado más de lo que se ha recibido”.
Carrión también reiteró que el Ejército se quedará con los suficientes cohetes, que respondan a las necesidades de la soberanía, al margen de los misiles que ordene Bolaños destruir.
Anotó que la destrucción de los misiles antiaéreos se realizará en mayo próximo.