- Una genialidad de Ronaldinho hundió al Real Madrid
Nemesio RodríguezEFE
MADRID.- De los grandes futbolistas se espera siempre un golpe de genio que altere el rumbo de un partido y convierta a sus seguidores en los héroes del día siguiente en oficinas, cafés y tertulias.
Incluso en sus peores partidos, el rival evitará siempre aligerar la vigilancia estrecha de la estrella si quiere impedir un inesperado disgusto.
El ejemplo más fresco lo ofreció el domingo Ronaldinho, el “icono” futbolístico del Barcelona, en el Santiago Bernabéu.
Durante buena parte del clásico, la alegre y risueña estrella del Barcelona, nacido hace 24 años en el seno de una humilde familia, en una favela de Porto Alegre, parecía dormido.
Hasta que el portugués Luis Figo, que estaba jugando a un alto nivel, fue expulsado, por doble amonestación, en el minuto 69.
Era un momento decisivo del partido cuando el Real Madrid volvía a la carga después del jarro de agua fría que supuso el empate de Patrick Kluivert en el 57, sólo cinco minutos después de que el argentino Santiago Hernán Solari abriera el marcador.
Y Ronaldo de Assis Moreira “despertó”. Tomó el mando en el centro del campo, comenzó a arrancar desde atrás y a sembrar el pánico en la zaga del Real Madrid, más preocupada en atacar que en defender.
Una jugada de lujo de Ronaldinho, que superó en un eslalon propio de Alberto Tomba a tres defensas blancos, terminó en un centro que reclamaba el gol a gritos, pero Kluivert falló en el remate de cabeza con el corazón del Bernabéu a punto de reventar.
Ausente Ronaldo por lesión e incapaz Roberto Carlos de bajar a defender cuando galopaba al ataque, los hinchas azulgranas esperaban lo que los seguidores blancos intuían con pavor: que Ronaldinho interpretara el ritmo de los “Ro-Ri” que la “canarinha” puso de moda en el Mundial de 2002.
A cuatro minutos del final, Ronaldinho (el más joven de los “Ro-Ri”, del que también formaba parte Rivaldo) se acercó al área del Real Madrid, se detuvo ante dos rivales y este simple gesto bloqueó el aliento de la hinchada madridista.
El Bernabéu aguardaba en silencio. ¿Qué hará el genio? No les defraudó. Ronaldinho envió el balón en dulce vaselina hacia la bota de Xavi que, con suave toque, superó la salida de Iker Casillas.
No sólo era el 1-2 del Barcelona. Era mucho más: la conquista del Bernabéu por Ronaldinho, el decimosexto partido consecutivo del equipo catalán sin perder en la Liga, con 13 victorias y tres empates, y la devolución del 1-2 que el Real Madrid había obtenido en la primera vuelta en el Camp Nou.
VALENCIA LÍDER
El domingo dejó al Valencia como líder con 71 puntos, uno más que el Real Madrid y cinco de distancia con respecto al Barcelona.
Quedan cuatro partidos de infarto. Y los hinchas de cada equipo esperan que sus astros despierten como lo hizo Ronaldinho, convencidos de que ellos serán los que, con un chispazo de inspiración, les conducirán al altar de la gloria.