Moisés Martínez
A sus 77 años doña Emilia Rodríguez Zeledón ya no anda con cuentos. Le dijo a su hija que ya estaba aburrida de Condega, que no le gustaba el pueblo y que se quería ir. A pesar de su insistencia, la hija de doña Emilia tuvo que aceptar la decisión de su madre.
El hermano de doña Emilia le dijo que se viniera a Plan de Grama, que él tenía una casa para darle posada. Maletas, despedida y viaje. Desde hace seis meses, doña Emilia es parte de los más de dos mil habitantes de esta comunidad de Wiwilí.
Hace menos de una semana, doña Emilia tuvo la visita de una niña de 15 años llamada Meyling Cano, para enseñarle a ella y a las otras tres personas que viven en su casa, todo lo necesario para prevenir los accidentes con minas.
La señora, de 77 años, recibió en su patio la charla de Meyling, quien recitaba de memoria toda la capacitación aprendida, cuando de pronto la niña vio algo en el techo y corrió a llamar al adulto líder del grupo. Éste se fijó en lo que la niña le señalaba, y también se asustó mucho y corrió a avisar a la gente de Unicef.
Lo que Meyling vio, amarrado a la solera de la casa de doña Emilia, fue un cohete de RGP-7, un poderoso lanzagranadas muy utilizado en la guerra de la década de los ochenta.
“Ay mi hijito. Yo qué sé de esas cosas. Qué sabía que iba a tener en mi casa un chunche de esos. A mí cuando me dijeron lo que era casi me muero. Gracias a mi Dios que me van a quitar eso”, comentó la señora.
“Es un serio problema en esta zona. No es la primera vez que pasa. Ya hemos encontrado artefactos explosivos que son guardados en los respaldares de las camas o debajo de éstas. Lo que pasa es que se los traen porque creen que lo van a poder vender, porque creen que son repuestos de carros”, nos comentó por su parte Wanda Obando, coordinadora del Programa para Prevención de Accidentes con Minas o Artefactos Explosivos en Plan de Grama por parte de Unicef.
Cuando salimos de Plan de Grama, especialistas del Ejército Nacional preparaban el plan para la remoción y destrucción del “chunche” que tiene sin dormir a doña Emilia.