Vicente Padilla no tuvo suerte en su primera apertura de la temporada, aunque lanzó bien.

¿Hay alguien ahí?

Así gritó Padilla al ser abandonado 1-2 es el balance de Vicente Padilla en sus tres años como abridor. En el 2002 venció a los Bravos, el año pasado patinó ante los Marlins y ahora frente a los Piratas Edgard Tijerino M. Seguramente se han fijado en este detalle: en la colina de los Filis, […]

  • Así gritó Padilla al ser abandonado
  • 1-2 es el balance de Vicente Padilla en sus tres años como abridor. En el 2002 venció a los Bravos, el año pasado patinó ante los Marlins y ahora frente a los Piratas

Edgard Tijerino M.

Seguramente se han fijado en este detalle: en la colina de los Filis, Vicente Padilla siempre está sudando, como esperando por algo malo, listo para tratar de esquivarlo si es posible hacerlo.

El jueves, mientras los Filis no eran capaces de batallar con la determinación de Leonidas y la habilidad de Aníbal, volvimos a ver a Vicente abandonado, atrapado en el laberinto de la soledad, como diría Octavio Paz, ese inolvidable mexicano ganador del Premio Nobel.

Frente a los difícilmente visibles Piratas, estos Filis se veían tan grandes y Padilla tan suficiente, que en la cresta de nuestras ilusiones, todos consideramos que la primera victoria del pinolero estaba escrita.

No fue así.

Padilla socó con pitcheo de dos carreras a lo largo de 6 entradas pero ofensivamente, los Filis se escondieron en algún lado, y el relevo medio se hundió estrepitosamente.

Así que, cargó con su primera derrota por cifras de 6 por 2 cuando fue retirado del juego y entró al dogout, Vicente quizás gritó a pulmón abierto: ¿Hay alguien ahí?

Dice el cronista del Inquirer de Filadelfia, Todd Zolecki, que los Filis tienen que haber visto durante el entrenamiento, la diferencia del Vicente Padilla modelo 2004, con el anterior.

Y explica: él está más enfocado, cada pitcheo que hace parece tener un propósito, su curva y su cambio han mejorado.

En síntesis, Zolecki apunta que es más pitcher, y advierte que puede ser un ganador de 18 ó 20 juegos.

Lamentablemente, el precio de una base por bolas, aún sin aplicarle el IVA, fue muy alto para Vicente en su primera faena de esta temporada.

El juego estaba 1-1 en el cierre del sexto y con dos outs, el nica tenía las bases limpias y la parte de abajo del line up pirata viniendo hacia el plato. Es decir, ninguna señal de alarma en el sismógrafo.

Pero nadie es dueño del próximo instante, excepto el creador.

Cuatro bolas consecutivas a Rob Mackowiak, fabricaron la oportunidad que los bucaneros necesitaban para lanzarse al asalto. Mackowiak robó segunda y de inmediato, Bobby Hill creció amenazante como escapado de una caricatura de Manuel Guillén, y conectó un doblete para el 2-1.

Un buen pitcheo de apoyo hubiera sido muy útil, pero Roberto Hernández, asustado e inseguro, llegó a entregar el botín.

En un inning le hicieron tres carreras, y los Filis quedaron como Frazier frente a Foreman en Kingston, Jamaica, en 1973, destruidos.

Sólo un hit más batearon los Piratas, 10 contra 9, sin embargo, fabricaron 4 carreras más en beneficio de Ryan Vogelsong, dejando en evidencia la inutilidad de los Filis. Vogelsong fue el líder en efectividad entre los abridores de la Liga Nacional durante el spring training con 2.05, y su bola rápida, ocasionalmente registra 96 millas por hora en el radar.

El triple de Tike Redman en el tercer inning previo al hit impulsador de Jason Kendall y el doble de Bobby Hill en el sexto, después del pasaporte a Mackowiak y un robo, convirtieron en frustrante el primer intento de Vicente Padilla en este 2004.

¿QUE COSA?

Larry Bowa y Joe Kerrigan dicen que Padilla necesita afinar un poco más su pitcheo, pero más urgente que eso, es que los Filis busquen como sincronizar su bateo, y sobre todo, no abrirle las puertas del campamento a los adversarios con un relevo medio próximo a lo catastrófico.

Conscientes del material que Vicente tiene, y de su evolución como lanzador, es natural pensar que los mejores días están por venir. Eso sí, saliendo del laberinto de la soledad.

Su siguiente salida es el miércoles contra los Rojos en el segundo juego del nuevo estadio de Filadelfia. Su rival será el derecho dominicano José Acevedo, quien en su primera apertura venció a los Cachorros.

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