Cuando tú decidiste renunciar a este amor, me pregunto si pensaste en aquellos momentos que disfrutamos sin dolor. ¿Por qué no quieres entregarte a este amor, a qué le tienes miedo? ¿A qué le tienes temor?, si este amor es más que real, este amor está dentro de mí ser, tengo aún en mi piel tus caricias, tengo en mis labios tus besos, tengo en mi oídos tus palabras y una esperanza que no muere, porque está puesta en manos de Dios. Extraño tanto verme reflejada en tus ojos, extraño tu sonrisa, extraño tu calor, extraño todo aquello que hacía sentirme cerquita de Dios. Eres aquella esencia que daba aroma a mi ser, que daba ternura y saciaba la sed, aquella sed que con tus labios llenabas de sabor, y hacías despertar en mí aquella ardiente pasión. Déjame llenarte de esta fuerza interna que hay en mi, déjate amar, déjate querer, déjame hacerte feliz, déjame ser aquel rocío que llene tu ser, déjame darle un nuevo giro a tu existir. Sólo te pido que me dejes estar cerca de ti, que te dejes llevar por tu corazón y no tengas miedo a entregar tu corazón, ponlo en manos de quien quiere estar contigo cerca de Dios.

Tu renuncia   Lorena Prado Jirón Tu renuncia   Lorena Prado Jirón Cuando tú decidiste renunciar a este amor, me pregunto si pensaste en aquellos momentos que disfrutamos sin dolor. ¿Por qué no quieres entregarte a este amor, a qué le tienes miedo? ¿A qué le tienes temor?, si este amor es más que real, […]

Tu renuncia

 

Lorena Prado Jirón



Tu renuncia


 



Lorena Prado Jirón



Cuando tú decidiste renunciar a este amor, me pregunto si pensaste

en aquellos momentos que disfrutamos sin dolor.

¿Por qué no quieres entregarte a este amor, a qué le tienes miedo? ¿A qué le tienes temor?, si este amor es más que

real, este amor está dentro de mí ser, tengo aún en mi piel tus caricias, tengo en mis labios tus besos, tengo en mi oídos tus palabras y una esperanza que no muere, porque está puesta en manos de Dios.

Extraño tanto verme reflejada en tus ojos, extraño tu sonrisa, extraño tu calor, extraño todo aquello que hacía sentirme cerquita de Dios.

Eres aquella esencia que daba aroma a mi ser, que daba ternura y saciaba la sed, aquella sed que con tus labios llenabas de sabor, y hacías despertar en mí aquella ardiente pasión.

Déjame llenarte de esta fuerza interna que hay en mi, déjate amar, déjate querer, déjame hacerte feliz, déjame ser aquel rocío que llene tu ser, déjame darle un nuevo giro a tu existir.

Sólo te pido que me dejes estar cerca de ti, que te dejes llevar por tu corazón y no tengas miedo a entregar tu corazón, ponlo en manos de quien quiere estar contigo cerca de Dios.

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