Algunos edificios que soportaron el terremoto de 1972, sirven actualmente a muchas familias que han hecho de sus escombros, un hogar.

¿Qué hacer ante un terremoto? Amenaza latente de 18 fallas

Los servicios básicos quedarían suspendidos en Managua al ocurrir un terremoto, ya que las normas de seguridad orientan el corte inmediato de la energía eléctrica, para evitar cortocircuitos e incendios. También faltaría el servicio de agua potable y el de telefonía convencional y celular, ya que el caos saturaría las líneas. Lo mejor sería mantener […]

  • Los servicios básicos quedarían
    suspendidos en Managua al ocurrir un terremoto, ya que las normas de seguridad orientan el corte inmediato de la energía eléctrica, para evitar cortocircuitos e incendios. También faltaría
    el servicio de agua potable y el de telefonía convencional y celular, ya que el caos saturaría las líneas.
    Lo mejor sería mantener la calma y no realizar llamadas telefónicas innecesarias

Jehú Hernández Sandoval

Los pobladores de la franja del Pacífico de Nicaragua, y principalmente de Managua, se preparan de forma continua para enfrentar cualquier situación que involucre la ocurrencia de un terremoto, ya que estudios científicos realizados por el Instituto de Estudios Territoriales (Ineter), revelan que las placas tectónicas Coco y Caribe pueden tener actividad en cualquier momento, aunque no existe un mecanismo confiable para predecir un movimiento telúrico.

Managua es atravesada de Norte a Sur por 18 fallas sísmicas, aunque la mayoría se encuentran inactivas. En el terremoto de 1972 se activaron únicamente tres de ellas: la de Tiscapa, la del Estadio, y la Loma de Chico Pelón.

Dadas esas circunstancias, el coronel Mario Perezcassar Pereira, Jefe de la Dirección (EM) de la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, como parte del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), señaló que han desarrollado en los últimos tres años un “Plan Contingente ante terremoto para Managua”, enfocado en disminuir las pérdidas de vidas humanas mediante la capacitación de brigadas y orientación de medidas preventivas a la población.

Con esa intención han capacitado alrededor de 1,500 brigadistas en los cinco distritos de la capital, quienes tienen la responsabilidad de actuar en el mismo momento que se produzca un sismo de regular magnitud. “La capacitación incluye los diversos escenarios de riesgos que con frecuencia enfrentamos los nicaragüenses, incluyendo el de un terremoto”, expresa el coronel Perezcassar.

La Defensa Civil coordina a través del Ejército de Nicaragua, la Comisión de Operaciones Especiales (COE), a la cual pertenecen todas las instituciones y organizaciones cuya función es dar respuestas a la ciudadanía en situaciones de emergencias, tales como: la Policía Nacional, Cruz Roja Nicaragüense, Bomberos de Nicaragua y la Unidad Humanitaria de Rescate (UHR) del Ejército de Nicaragua.

ACCION INMEDIATA

Los organismos miembros de la COE se activarían desde el mismo momento en que ocurra un siniestro. Tienen cuatro horas para valorar daños en sus propias estructuras y elementos humanos, reorganizarse y entrar en acción.

En cada escenario, el primer miembro de la COE que se presente toma la iniciativa y dirige las labores de búsqueda, salvamento y rescate, hasta que se presente la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, a quien le corresponde coordinar esas tareas.

No obstante, las estructuras territoriales capacitadas por la Defensa Civil, entrarían en acción de forma inmediata, garantizando que la población cumpla las medidas recomendadas en casos de terremoto.

Cada territorio tiene previsto los lugares donde funcionarían los centros de refugio para albergar a la población, que serían lugares descubiertos, como canchas de basquetbol, cuadros de beisbol, campos de futbol, áreas comunales, estacionamientos, terrenos baldíos, entre otras.

De igual forma, la Defensa Civil contempla dentro de su Plan de Contingencia, la ubicación inmediata de Hospitales de Campaña, donde atenderían a las víctimas y después de 48 horas; y en conjunto con la comisión de albergues y de abastecimiento, pasarían a brindar a alimentación y alojamiento a los damnificados.

DAÑOS ESPERADOS

El coronel Perezcassar Pereira señaló que resulta muy difícil cuantificar daños “a priori”, sin embargo, mencionó que una situación de emergencia provocada por un terremoto similar al que destruyó Managua en 1972, tendría en la actualidad agravantes y atenuantes.

Entre los agravantes figura el hecho de que a Managua la atraviesan 18 fallas sísmicas que podrían activarse de forma indistinta, y no sólo las tres que provocaron el terremoto de ese año. Los atenuantes serían: que Managua no tiene una composición poblacional como la de hace treinta años, sino que está diseminada en una especie de anillo alrededor de lo que fue la capital siniestrada, lo que se suma a la cultura de prevención que paulatinamente viene desarrollando la ciudadanía.

Como la población capitalina se multiplicó por cinco con relación al año del terremoto, la mayoría vive en asentamientos donde las casas están hechas con ripios, latas y plástico negro, disminuyendo la posibilidad de enfrentar algún peligro a la hora de un terremoto.

“Si hubiera un sismo de siete grados en la escala de Ritcher, se esperan unas cincuenta mil casas afectadas, muy pocas considerando que ahora tenemos una Managua muy distinta a la del año 72, y en la parte económica Nicaragua estaría retrocediendo otros veinte años”, calcula.

RUTAS DE EVACUACIÓN

La Defensa Civil tiene previstas cinco rutas de evacuación. Dos hacia Occidente: Carretera Vieja a León, Carretera Nueva a León. Perezcassar señaló que en estas carreteras existen varios puentes que pueden ofrecer algún tipo de dificultad, pero que el Plan contempla la reactivación de la circulación a través de desvíos o vados.

Las rutas hacia la zona sur del país, son: la carretera hacia El Crucero y la Carretera a Masaya, las que también necesitarían de especial cuidado para mantenerlas activas.

La última ruta prevista y no por ello la menos importante, es la Carretera Norte, la que presentaría algún tipo de dificultad entre Lafanisa y el Aeropuerto, pero que una vez superada esa distancia, la fluidez de vehículos sería ágil.

En todos los casos, la Defensa Civil y el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), disponen de maquinaria para asegurar la circulación de los vehículos de quienes salen de la ciudad, así como a la técnica y personal que lleguen a prestar atención a los que la necesiten, como el caso del Ejército de Nicaragua, Policía Nacional, Bomberos y Cruz Roja Nicaragüense.

RIESGOS IDENTIFICADOS

“Gracias a la ubicación de las fallas sísmicas en Managua, la Defensa Civil trabaja en base a escenarios de riesgos muy bien definidos, calle por calle, distrito por distrito. El Plan de Contingencia cobra efectividad a partir de la identificación de los lugares de mayor riesgo”, explicó el Jefe de la Defensa Civil, coronel Mario Perezcassar Pereira.

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