- Olman predijo su desempeño
Wilder Pérez R.
El sábado por la noche, al ver a sus compañeros tristes por la derrota, Olman Rostrán se acercó a su manager, Davis Hodgson y le dijo, “mañana me voy a fajar, voy a dar lo mejor que tengo”. Y así fue, antes de permitir la única anotación del San Fernando, el lanzador chinandegano había lanzado 7.2 entradas sin admitir carreras.
Con la serie de vuelta en casa de Chinandega, Rostrán regresó a la vida a su conjunto, y ahora todos dicen casi en coro “vamos con todo”, algunos de ellos, como el mismo lanzador, lo dijo ayer, inmediatamente después del partido que ganaron 4-1.
“Vamos a hacer lo posible por sacar esa victoria, aunque aquí no se ha notado que los equipos ganen en casa, esperamos que Dios nos ayude para coronarnos, vamos con todo, vamos a hacer todo lo posible por sacar esa victoria”, comentó Rostrán.
La misma advertencia hicieron el ex big leaguer Oswaldo Mairena, quien salvó el juego, y el manager David Hodgson. El primero dijo: “vamos a ver cómo se decide esto mañana (hoy), pero sí vamos con todo, ojalá Dios quiera que esto se termine mañana (hoy)”.
Por su lado, Hodgson, aseguró que la misión de esta tarde para el equipo chinandegano es de buscar la coronación en casa… “Si necesitamos poner a Mairena para obtener la victoria, lo haríamos, estamos con un cuerpo técnico de mucha calidad, las decisiones que tomamos no son por gusto, sino bien pensadas”, comentó.
El abridor de hoy por Chinandega, Francisco Rayo, se siente listo para su tarea. “Voy cien por ciento positivo, tengo fe en que voy a ganar, sé que estoy bien, estoy acostumbrado a pitchear cada tres días, y creo que mañana (hoy) somos campeones allá (en Chinandega), confío en que cada vez que pitcheo ahí, gano”, comentó.
Los bateadores occidentales se sienten comprometidos a respaldar su pitcheo, según mencionó Edgard López. Por eso sintieron un alivio al haber respaldado a Rostrán y ahora pretenden hacer lo mismo con Rayo.
FRÍO JONRÓN
Freddy Chévez, el hombre del jonrón que definió el partido, confesó que no se sintió emocionado con el batazo de dos carreras, sino hasta que el partido terminó, siete innings después, casi dos horas desde la conexión.
“Estaba empezando el juego, no tenía emoción, pero hasta que terminó el juego vi la diferencia y miré que el batazo fue importante. Es una de las mejores series, donde los juegos se están ganando hasta que termina el último out”, expresó.