El milagroso Jesús del Rescate cargado por promesantes.

Peregrinación de carretas rumbo a Popoyuapa

Alrededor de 200 carretas provenientes de La Paz de Carazo, Masaya y Granada, parten mañana, emprendiendo un viaje de ocho días para el encuentro con el milagroso Jesús del Rescate, en Rivas Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/CARAZO Todo es alegría en la comunidad rural de Los Encuentros, en Santa Teresa, Carazo, ubicada a ocho kilómetros al sur […]

  • Alrededor de 200 carretas provenientes de La Paz de Carazo, Masaya y Granada, parten mañana, emprendiendo un viaje de ocho días para el encuentro con el milagroso Jesús del Rescate, en Rivas

Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/CARAZO

Todo es alegría en la comunidad rural de Los Encuentros, en Santa Teresa, Carazo, ubicada a ocho kilómetros al sur del poblado, donde aún se palpa la sencillez del campesino y se funde con la inquebrantable fe en Jesús. 47 carretas están listas para salir mañana sábado hacia Popoyuapa, Rivas, en un viaje evangelizador que representa una tradición.

Para las 6:00 a.m. está prevista una misa campal que oficiará el párroco de Santa Teresa. Los viajeros escucharán la palabra del Señor y al final recibirán la bendición para salir en una inmensa caravana muy colorida y animada, entre aves de corral, el mugir de los bueyes y la algarabía de la despedida.

Durante varias semanas, previas al quinto Viernes de Cuaresma, las familias se preparan para el viaje, pues un promedio de ocho personas irán a bordo de una rústica carreta, donde compartirán una experiencia de convivencia fuera del hogar, desafiando el sol y el frío de la madrugada.

Don Justo Acevedo Cruz apuraba el paso el pasado miércoles, con ayuda de su mujer para terminar el tejido de su carreta, en el patio de su casa, mientras en la cocina el movimiento culinario no se hacía esperar.

Parte de la tradición es que tres días antes del viaje a Popoyuapa, se preparan los alimentos propios de la época, como rosquillas, pinolillo, bollo dulce, tamal pizque y el almíbar.

Don Justo dijo que desde que tiene uso de razón viaja a Popoyuapa. De niño recuerda que su abuelita y sus padres se encargaban de llevar a la familia, ahora es a él que le toca continuar con la tradición y heredarla a sus hijos para que perennice por siempre.

PEREGRINACIÓN A PIE

“Durante mis 63 años he ido a ver al colochón”, manifestó don Justo, tras reconocer que “el Señor rescató su salud”, pues un padecimiento severo en el corazón lo mantuvo grave hace un año y asegura que fue sanado.

Esta vez su viaje está previsto para las 4:00 a.m., antes que el resto de promesantes, y su misión es llegar a pie hasta el templo de Jesús del Rescate, el martes 30, para entregar su limosna y poner un hombrecito de plata en la túnica del Santo y pagar su promesa.

En casa de don Justo, las gallinas, chompipes y otros animales de corral forman parte de los aliños del viaje. Según explicó, la carne de cerdo va preparada, en cambio las aves viajan con ellos, hasta el momento que decidan prepararse un suculento almuerzo.

Don Justo dedica su tiempo durante el año, a sembrar frijol, trigo, maíz y caña. En víspera de la salida alistaba mecates, agua suficiente, una carpa que cubrirá la carreta donde va la familia y el “guate” para darle de comer a sus animales.

En su caso lleva dos carretas, una para los alimentos y otra donde irán siete miembros de la familia y un amigo, pero lo más importante para este hombre es que “va a experimentar la fe”, según dijo emocionado.

Comentó que en el trayecto es tradición detenerse a descansar en el río Ochomogo, en el Gil González, en Jesús María y otros sitios, donde además hacen su aseo personal y alimentan a los animales.

Explicó que cumplir esta promesa cuesta alrededor de 3,000 córdobas y en este momento que la situación económica es muy difícil, para él realizar este gasto representa un gran sacrificio que sólo puede ser justificado con la fe.

“Algunas personas que pagan promesas apadrinan el viaje con arroz, azúcar y otros alimentos, pero no vamos atenidos a eso”, dijo don Justo. El campesino refirió que ahora hay personas que acostumbran alquilar las carretas a los promesantes que no tienen y cobran 800 córdobas.

UNAS 200 CARRETAS

Don Edmundo Pérez, quien también daba los últimos retoques a su carreta para el viaje de mañana, coincidió que la tradición en Los Encuentros es de antaño y a sus 67 años sólo dejó de ir en la época de los ochenta, pero asegura que el pueblo ha reanudado los viajes desde hace 12 años.

La coordinación del viaje está a cargo de Jorge Luis Saborío y don Edmundo. Ambos lugareños manifestaron que a la caravana se unirán carretas de San Jerónimo, El Caliguate y El Guayabo, comarcas aledañas.

La salida es por el camino que lleva a San José de Gracia hasta llegar a la Carretera Panamericana, cerca de Nandaime, donde se unen alrededor de 200 carretas provenientes de La Paz de Carazo, Masaya y Granada. Los peregrinos llevan protección de la Policía Nacional de Rivas.

El viaje durará ocho días. Inicia este sábado y la gente llega a Rivas el martes, donde se encuentran con la imagen de Jesús, asisten a las ceremonias religiosas y permanecen ahí hasta la medianoche del jueves. El retorno a casa tarda hasta la mañana del Sábado de Ramos.

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