- Su caudal natural ha disminuido considerablemente, pero también sufre la contaminación por la descarga de las aguas residuales. Su salvamento y conservación son parte integrante del Plan Departamental de Desarrollo de
Boaco, por lo que el Gobierno del presidente Enrique Bolaños realiza gestiones para la consecución de los fondos
Auxiliadora MartínezCORRESPONSAL/BOACO
La actual situación del río Fonseca se ha tornado alarmante por su alto grado de contaminación, originada por una serie de agentes y abusos de los pobladores, lo que repercute directamente en la calidad del agua potable y por ende en la salud de los boaqueños, pues sus aguas son la principal fuente de abastecimiento local.
La descarga directa de las aguas residuales y aguas negras a los cauces naturales de la quebrada La Chingastosa y del río Fonseca, sin ningún tipo de tratamiento, trae como consecuencia la contaminación de las aguas, el desmejoramiento ambiental de la ciudad y el estancamiento de aguas putrefactas en la época de verano.
Estas aguas son utilizadas por los pobladores de algunos barrios para realizar quehaceres del hogar y el lavado de ropa.
Además, a esto se suma la contaminación ocasionada por los pobladores asentados en la ribera del río, los que tiran la basura y defecan al aire libre. Las corrientes corren hacia Boaco Abajo afectando a las comunidades de El Cascabel, Güiscoyol y el municipio de Teustepe, y van a parar al río Malacatoya, de donde se abastecen de agua potable.
CONTAMINACIÓN DEL FONSECA, UN PROBLEMA DEPARTAMENTAL
El alcalde de Boaco, Melvin Romero, refiere que cuando era un joven estudiante uno de los proyectos que proponían a la comunidad era la reforestación del río Fonseca, pasando por su saneamiento.
“El padre José Nieborowsky hizo posible una presa bellísima en su tiempo, la cual dotó de agua potable a Boaco, jamás se imaginó que la gente en su momento preciso, después de tener letrinas, llegaría a tener inodoros y que todos estos llegarían a parar al río y por lo tanto lo iban a contaminar”, comentó el edil.
Señaló que a nivel del Gobierno Central hay un proyecto “macro”, el cual fue elaborado por el Instituto Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (INAA), el Fondo de Inversión Social (FISE), en coordinación con la municipalidad de Boaco, el cual trae consigo el encauzamiento de todas las aguas servidas y aguas grises de la ciudad.
Indicó que este proyecto está previsto a ejecutarse en tres etapas, sin embargo, por ser un proyecto millonario no se pudo materializar debido a problemas económicos.
Destacó que en la administración edilicia anterior (Buitrago-Henríquez), a través del proyecto de fortalecimiento municipal, con recursos de la Agencia Internacional de Desarrollo (AID) fue posible la segunda etapa de conducción desde el barrio Santa Isabel hasta llegar a la quebrada.
La municipalidad, por su parte, en diferentes administraciones al menos ha comprado un terreno en la finca del señor Heriberto Sobalvarro para la construcción de lagunas o pilas sépticas, pero el proyecto se ha estancado, reconoció el alcalde.
DESEMPOLVAN PROYECTO
Por gestión del actual Gobierno Municipal se logró “desempolvar” el proyecto maestro, “tenemos conciencia del problema y lo hemos abordado en diferentes sesiones ordinarias y extraordinarias del Concejo Municipal, nuestro deseo es sacar al río de la situación en que se encuentra”, subrayó el alcalde boaqueño.
Destacó que existe cierto malestar entre los pobladores cercanos al río, principalmente los del paso hacia Santa Lucía y del sector del Puente Muco, a los que conjuntamente con el Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena) no se les ha autorizado en este momento mayor desagüe de las aguas negras al río Fonseca, para evitar una mayor carga.
“Hemos planteado nuestra preocupación ante diferentes instancias del Gobierno Central como un problema departamental, por eso es parte integrante de nuestro Plan Departamental de Desarrollo”, detalló.
Para hacer posible el proyecto, el Gobierno del presidente Bolaños actualmente realiza gestiones ante un gobierno oriental, posiblemente Taiwan, adelantó el licenciado Romero.
“Este proyecto tiene que ir mancomunado con el del agua potable de la ciudad, porque a estas alturas todavía no hemos solucionado el problema del abastecimiento de la ciudad y necesitamos solventarlo”, sostuvo.
URGEN EDUCACIÓN AMBIENTAL
La asesora técnica ambiental de la Procuraduría Regional del Ambiente, ingeniera Ileana Alfaro, sugirió que para disminuir la carga orgánica del río se debe hacer una campaña de educación ambiental, amplia. “La gente tiene que entender que no puede cortar los árboles a determinadas distancias de las fuentes, porque eso causa una gran degradación del río”, advirtió.
No obstante, señaló que para disminuir la carga orgánica se necesita una planta de tratamiento de las aguas residuales, porque a su juicio, el río no va a aguantar por mucho tiempo semejante carga.
Dijo que las instituciones del Estado cuentan con muy pocos recursos económicos, sin embargo ya es tiempo de buscar solución y organismos donantes que quieran facilitar una planta de tratamiento de las aguas residuales para Boaco.
El crecimiento de la población y la disminución del caudal del río a largo plazo repercutirán en la carencia de las aguas superficiales de donde se abastece un porcentaje de la población, vaticinó la funcionaria.
CONTAMINACIÓN CAUSA ENFERMEDADES
El problema del agua en Boaco es histórico, pues anteriormente el río Fonseca era la fuente principal de abastecimiento de agua de la población por cañería, la cual no recibía ningún tipo de tratamiento, indicó el director del Sistema Local de Atención Integral a la Salud (Silais), doctor Armando Incer Toledo.
“El alto grado de contaminación de las aguas del Fonseca, que se utilizan para el abastecimiento de la población, provoca enfermedades de origen hídrico, tales como diarreas y enteritis, por eso siempre se recomienda a la población hervir el agua antes de consumirla”, dijo el funcionario.
Durante la época de los años ochenta, la situación era difícil porque había racionamiento del agua, pero lo bueno fue la instalación de la planta de tratamiento, además se desvió el caudal del río Luna para alimentar al Fonseca.
Para disminuir la contaminación de la fuente superficial de la cual se abastece de agua potable a una parte de la población, se pretende hacer pozos de infiltración, comentó el funcionario de Salud.
Explicó que el Ministerio de Salud realiza monitoreos esporádicos, para el recuento de la cantidad de cloro que se le aplica al agua distribuida en la ciudad.
El crecimiento de la población ha hecho que la actual planta de tratamiento de la ciudad no tenga suficiente capacidad para el procesamiento del vital líquido, por lo tanto se hace necesario ampliarla, expresó el doctor Allan Barquero, director de Higiene y Epidemiología del Silais.
ACCIONES CONJUNTAS
Anualmente en el período de sequía (verano), las autoridades municipales de Boaco establecen coordinación con instituciones como la Policía Nacional, el Marena, Enacal y la Comisión del Ambiente del Concejo Municipal de Desarrollo, para la realización de acciones conjuntas, con el fin de evitar una mayor contaminación por parte de la población.
ORDENANZA ESTABLECE MULTAS Y SANCIONES
El Concejo Municipal emitió un acuerdo municipal en aras de proteger los recursos naturales, la salud pública y la vida de las personas, en el que se prohíbe el lavado de vehículos automotor, tracción animal, lavado de ropa, baño de personas y animales, botar basura, lavado de pichingas y cualquier otro desecho sólido o líquido que genere contaminación de las aguas en los tramos comprendidos de la poza La Sirena, hasta 50 varas abajo del Paso, en la entrada a la comarca El Aguacate.
El incumplimiento de esta disposición será motivo de sanción y multas de acuerdo a lo estipulado en la ley número 40 y 261, ley de municipios, advierte el comunicado municipal.
De igual manera, las autoridades involucradas en la conservación y control del uso racional del medio ambiente y los recursos naturales, impulsan actualmente un Plan de Vigilancia del río Fonseca, dando prioridad al paso de Santa Lucía, por donde diariamente circulan unos veinte vehículos.
El inspector ambiental del Marena-Boaco, Kenett Lozano, expresó que para evitar acciones contaminantes de la población, arriba de la “boca” donde se toma el agua potable y como una alternativa inmediata se dispuso dar protección y vigilancia a la fuente.
DISEÑAN SISTEMA DE RECOLECCIÓN Y CONDUCCIÓN
El problema de contaminación del Fonseca repercute en el sistema ecológico del embalse Las Canoas, dado que aunque se elimina autopurificándose parte de su carga contaminante siempre existirá un residual que afecta la calidad de las aguas de la represa, persistiendo la actual situación en Boaco y en las otras ciudades circunvecinas, revela el informe final del estudio y diseño del Sistema de Alcantarillado Sanitario de la ciudad.
El informe contiene los resultados de los estudios y diseños finales de obras de recolección, transporte y tratamiento del sistema de alcantarillado sanitario de la ciudad de Boaco, elaborado en marzo de 1996 por la firma Avancemos (Avance Social por la Tecnología Ingenieros Consultores), con el auspicio del INAA y el FISE.
Además comprende el análisis de la demanda del Alcantarillado Sanitario de la Municipalidad, conceptos del proyecto, diseño hidráulico de la red de recolección, diseño de subcolectoras y colectora principal, diseño de las instalaciones de tratamiento, el estimado del costo de las obras generales, de las etapas I y II, así como el estimado del Presupuesto General del Sistema.
Al implementarse este sistema de tratamiento de las aguas residuales a base de lagunas de estabilización se asegurará que la calidad del agua del río Fonseca sea mejorada a limites aceptables, que no ocasione mayores daños a la población de Boaco, ni mucho menos a la población que habita aguas abajo de la ciudad, además de la depuración natural de las aguas del río a lo largo de su recorrido.
Con las nuevas instalaciones de tratamiento se logrará reducir gradualmente el deterioro ambiental del río Fonseca, ocasionado por el vertido actual de las aguas crudas de las redes existentes del alcantarillado sanitario de la ciudad.