- Los daños a las plantas de arroz en el Occidente del país son evidentes, la causa: Ratas.
La mayor preocupación de los agricultores es que el manejo es casi insostenible y hoy día
no saben qué hacer para controlarla. Las previsiones apuntan a que este año la población de roedores podría aumentar.
Gabriel Sánchez Campbell
LARREYNAGA, LEÓN.- Félix Gutiérrez, un productor de arroz de León en compañía de sus compañeros no hayan qué hacer con el ataque de ratas que han tenido este año en sus plantíos. Simplemente esta plaga se les están comiendo todo el arrozal y el dinero que tienen para contrarrestar sus daños se les está acabando.
Al día calculan que perderán por lo menos un 30 por ciento de su producción total, por lo que se estima que sólo entre él y otros dos productores vecinos se perderán más de 81 manzanas de cultivos arroz por culpa del ataque de las ratas.
Gutiérrez cuenta que el ataque de ratas en su finca inició de forma moderada hace unas siete semanas cuando detectaron el problema, pero hoy la proliferación de estos animales que se comen las plantas de arroz en cualquiera de sus estados es tal, que, en algunas partes las ratas se han comido seis de los cinco tallos de la planta.
Explica que él y los demás productores de la zona han hecho de todo para combatirlas, pero siente que este año se están proliferando en cantidades industriales.
“Ya limpiamos, ya quemamos, les pusimos cebos con veneno y si bien hemos controlado un poco más la proliferación el ataque es muy severo”.
En la zona de Malpaisillo, que es donde está ubicada la finca de Félix Gutiérrez y sus otros dos vecinos, hay plantadas unas dos mil manzanas de arroz, de las 256 mil que se espera se siembren este año. Pero según representantes gremiales y autoridades nacionales este año la proliferación de las ratas parece ser un poco mayor que el año pasado.
HABRÁ MÁS
Según Julio Hernández, director de Sanidad Vegetal del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), este año el ataque de ratas podría ser mayor que el del año pasado, de acuerdo a los muestreos hechos en algunos lugares como Waslala y otros municipios de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
No obstante, aseguró que no se puede calcular la incidencia de las ratas en el resto del país porque los controles y muestreos hechos en algunos lugares específicos no han dado ninguna señal para alarmase. “Pero sí será mayor el ataque de este año que el del anterior”.
Según Efraín Rodríguez, capataz de la finca El Magnate en Malpaisillo, una de las cosas que a ellos le ha valido para controlar las ratas es algunas técnicas de prevención como la limpieza de las áreas a cultivar, pero todavía hay bastantes problemas para el control de los roedores.
Generalmente los grandes ataques en Nicaragua han sido cíclicos (cada 5 años). Sin embargo, cuando ha habido alteraciones drásticas del ambiente en forma natural o producidas por el hombre, se han presentado también alteraciones en el hábitat de estos organismos, dando como consecuencia un aumento en la densidad poblacional y causando graves daños a la agricultura.
Yervin Mejía, otro productor de arroz de la zona, sostiene que probablemente una de las cosas que estén influyendo para que la producción de arroz esté siendo afectada es porque en ese lugar no había mucha cultura de siembra de arroz y ahora que las ratas ven que hay alimentos están atacando los potreros.
EN BUSCA DE ALIMENTO
Camilo Somarriba, docente de la Universidad Nacional Agraria (UNA), explica que los ratones en la época de verano buscan lugares específicos donde alimentarse, por lo que al haber antes solamente potreros o en los rastrojos de cultivos de años anteriores para desarrollarse, con los plantíos del arroz han encontrado una manera muy cómoda de vivir y desarrollar la especie hospedándose en los arrozales.
También agrega que si en el terreno de siembra hay muchos residuos de granos cosechados anteriormente eso se vuelve una comidilla muy buscada por los roedores.
Fernando Mansell, presidente de la Asociación Nicaragüense de Arroceros (ANAR), aduce a que el ataque de ratas en la zona de Malpaisillo se deba justamente a la falta de cultura arrocera de la zona.
Sin embargo, asegura que este año no han tenido muchos reportes de ataques de ratas en los demás plantíos de arroz en Sébaco (Matagalpa), Malacatoya (Granada), Waslala (Atlántico Norte) y Río San Juan, pero ahora se dará un campanazo de alerta para evitar daños.
Para Apolinar González, dueño de la finca Santa Mar-tha, ubicada en Malpaisillo, las preocupaciones ahora están más enfocadas en la salida de la maduración del arroz porque cuando se hace ésto, para el caso del cosechado con agua, los niveles se tienen que bajar y ahí las ratas atacan más comiéndose con facilidad las plantas que quedan.
LOS CONTROLES
Según expertos, productores y representantes del sector arrocero consultados, los controles de las ratas deben iniciar antes de sembrar los cultivos.
En primera instancia recomiendan mantener limpias las áreas de producción, de forma que se elimine toda la maleza y posibles lugares en donde las ratas puedan crear sus madrigueras.
Según Carlos Méndez, un agrónomo de la Asociación Nicaragüense de Arroceros (ANAR), lo recomendable es mantener los plantíos limpios en cualquier momento de la producción.
Si se detecta la presencia de roedores es recomendable aplicar algunos rodenticidas. Se inicia con cebos o carnadas que ayuden a matar a los ratones, pero si éstos no pueden controlar la población de estos animales hay que aplicar otros más fuertes.
Algunos de los rodenticidas más fuertes que se recomiendan para controlar la invasión de las ratas son los llamados anticoagulantes, dentro de los que se destaca el Biorrat o el Racumin.
Camilo Somarriba, docente de la Universidad Nacional Agraria (UNA), otra de las formas para controlar el ataque de las ratas en los arrozales de riego es incrementando los niveles de agua, ya que las ratas pueden ahogarse con mucha facilidad.
Otra de las formas que recomiendan para controlar las ratas es el manejo integral de plagas, con el cual desde el principio se toman algunas medidas de prevención para que estos roedores no aparezcan y se desarrollen de forma abrupta, ya que su ciclo de reproducción es muy rápido.
INVASIÓN EN LAS CASAS
Según los pobladores de Malpaisillo, este año han visto que hay más ratones en las casas. Aducen que probablemente sea porque los plantíos de arroz están infestados con estos animales que pueden provocarle a los humanos la Leptospirosis, una enfermedad mortal.